Vigo competirá de nuevo por los juegos universitarios, esta vez los del 2015, aunque para tener opciones exige un respaldo más expreso de Xunta y Gobierno central
03 sep 2008 . Actualizado a las 14:11 h.Vigo paladeó de cerca lo importante que podría ser para la ciudad organizar una edición de los juegos universitarios de verano. Sin embargo, el 31 de mayo fue derrotada por la rusa Kazán en una competición a tres con Vigo y Kwangju (Corea). Tres meses después el teniente de alcalde vigués, Santiago Domínguez, ha logrado el respaldo de la Plataforma Cidadá pola Universiada para intentarlo por segunda vez. Ahora cuenta con la ventaja de la experiencia obtenida la primera vez y quizás por ello es consciente de que este segundo intento también podría no tener éxito.
La primera chinita en el largo camino hasta la nominación consiste en lograr la candidatura española y, a expensas de que haya más candidatos, Granada parece tenerlo claro. En el supuesto de que pase el corte llegaría lo más difícil de todo: ser elegida por la Federación Internacional de Deporte Universitario (FISU en sus siglas en francés).
Con el acuerdo de ayer el Concello y la Universidad, impulsores del proyecto, notificarán al Consejo Superior de Deportes que Vigo aspira de nuevo a la candidura. A partir de ahí la maquinaria para conseguirlo se pondrá de nuevo en marcha. Este segundo intento nuevamente cuenta con un completo respaldo en la ciudad, como lo evidenciaron ayer los representantes políticos y de las de entidades sociales y económicas de la ciudad. El objetivo ahora es conseguir un apoyo igual de importante por parte de la Xunta y del Gobierno central. Obviamente ya lo dieron la primera vez, pero se considera que no fue lo suficientemente rotundo.
En la anterior ocasión el coste de participar ascendió a 1,3 millones de euros, pero al tener parte del trabajo realizado ahora se espera gastar menos de la mitad. El equipo de quince profesionales que redactó el proyecto fue el mayor gasto de todos.