Detienen en Lisboa al peligroso pederasta alemán que durante veinte años se escondió en Vila Nova de Cerveira

VIGO

La Policía Judicial de Portugal ha detenido en Lisboa a uno de los presuntos pederastas más buscados de Europa.

Se trata de Ulrich Schulz, cuyo nombre artístico es Oliver Shanti, líder de una secta a la que se le imputa más de un centenar de crímenes sexuales contra menores. La pista sobre el paradero de Schulz se perdió en el 2002, año en el que Alemania cursó una órden internacional de busca y captura.

La noticia tocó de lleno entonces la frontera luso galaica, donde había sido visto por última vez el supuesto criminal pero, sin duda, Vila Nova de Cerveira, fue la que se llevó el mayor golpe, incrédula ante la posibilidad de que su «benefactor», como era conocido en la villa, pudiese ser realmente el «criminal de elevada peligrosidad» que las autoridades alemanas buscaban por medio mundo.

El músico se hizo muy popular en la localidad lusa porque «siempre estaba dispuesto a ayudar a los más necesitados». Durante las dos décadas que residió en la villa, protagonizó un buen número de altruístas gestos que le valió el reconocimiento de todo el municipio.

De hecho, el Gobierno local le concedió en 1994 la Medalla al Mérito por su apoyo a los bomberos, a quienes regaló cuatro ambulancias, dos coches y una escalera mecánica. Cinco años después Ulrich correspondía con la donación de una escultura con el símbolo de la ciudad (un ciervo) que está colocada frente a la Casa Consistorial.

Silencio

El regidor local, José Manuel Vaz Carpinteira declinó ayer realizar declaraciones a espera de conocer las decisiones judiciales. Sin embargo, se remitió a lo que comprometió en el 2003, cuando las autoridades lusas comenzaron a buscarlo, señalando que «si se demuestra que es un criminal, llevaré a pleno la retirada de la distinción y de la estatua que donó en su día».

Algunas personas denunciaron haberlo visto después en otros puntos fronterizos como Tui o Vigo, pero las fuerzas de seguridad nunca confirmaron estos avistamientos. Se sabe que pudo haber cruzado la frontera con Galicia en varias ocasiones para comprar en fronteras de la raia algunos medicamentos que tomaría con regularidad, como un fármaco indicado para el tratamiento de trastornos obsesivo-compulsivos.

En Baviera (Alemania), Oliver Shanti, que en octubre cumplirá sesenta años, es sospechoso de haber formado en la década de los ochenta una secta cuya actividad cubriría la práctica de crímenes sexuales contra menores.

La policía germana asocia esta organización a cerca de un millar de crímenes de género, aún en investigación y conocidos tras las denuncias de familiares de las víctimas.

Discos

Entre 1987 y el 2002 editó más de quince discos de New Age que producía en su casa de Vila Nova de Cerveira, en conjunto con su grupo «Oliver Shanti & Friends». Pocas veces salía de su residencia aunque recibía muchas visitas y evitaba cualquier acto público donde pudiese fotografiársele.

Lo que confirmó la policía judiciaria es que en los últimos años visitó Portugal en cinco ocasiones. Pese a que pesaba sobre él una orden de busca y captura, era de capaz de burlar la vigilancia disimulando su apariencia aunque tiene unas características físicas que en teoría le hacen fácilmente reconocible.