La noticia sobre el parado que renunció a una oportunidad de empleo por no poder hablar gallego se convirtió en la tercera más leída de la web de La Voz y generó 77 reacciones de incredulidad de los internautas. Berto, Vigo. Se confiesa «alucinado con esta xente» que dice que la empresa tiene todo el derecho del mundo a impedir a un trabajador que hable la lengua que quiera en el ámbito privado. Javier, A Coruña. Recuerda que él tuvo la desgracia de que emigrar y que «empleamos siempre la lengua castellana, a no ser que te encontraras con otro gallego. Si no quieres este trabajo pues te vas y en paz». María Berdial, Barrante. Asegura que la «historia suena a patraña barata». Le cuesta creer que el joven aprendiese tres idiomas durante su estancia de dos años en Suiza. «¡Por el amor de Dios! No se lo cree ni él» y añade que pruebe a buscar trabajo en la Mesa pola Normalización Lingüística. Carmina Pons, Vigo. Acusa al supuesto políglota de mentir y duda que sepa hablar bien el gallego y el castellano. Joserra, Vigo. Defiende al director y al empresario porque «se juegan su dinero mientras mucho galeguista juega con el dinero de todos». Pepa Raimúndez. Felicita al director porque «si al aspirante no le interesan las condiciones, que se vaya, y si no que se adapte a lo que le ofrecen». Xurxo Couto, Vigo. Califica de «mentira victimista» el relato del afectado, «el típico para soliviantar a la gente». Añade que la única obligación es hablar gallego porque sin saberlo no se puede optar al empleo público. Pepa, Santiago . «Yo también tuve que renunciar a un contrato basura en galego normativo». Jose, A Coruña . Respalda al hotel porque «contrata a quien le de la gana con el perfil que quiere. Si tiene la política de no al gallego, es respetable».
. Propone visitar la recepción y preguntar por el director «en galego». M.V.L., Pobra do Brollón . No entiende «por que non me van deixar falar na lingoa que me ensinaron os meus pais». Y le lanza una pregunta al director del hotel: «¿Gostaríalle que lle prohibisen falar a lingua que lle ensinou a súa nai?». Paula, Bolonia (Italia). Da «parabéns» y admira al gallego políglota: «Ogallá todos valoraran e defendesen así a súa lingua en vez de propiciar a diglosia». Domingo Paz, Ourense. Le parece «denigrante» que un director «poida decirche que non podas falar na túa terra o teu idioma».