El ex alcalde de Baiona Luis Carlos de la Peña es el mejor situado para acceder al puesto que ansía la mitad del socialismo vigués
20 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La delegación especial del Estado para el Consorcio de la Zona Franca, es después de la alcaldía y junto a la presidencia del puerto y el rectorado, el puesto de mayor relieve de la ciudad. Es además el mejor pagado de todos ellos y el que a priori genera menos conflictos y enfrentamientos, salvo que como su actual y temporal delegado tenga como obsesión el de la reducción en el gasto en todo aquello que no sea el campo de acción de la agencia de desarrollo local, aunque tenga que pelearse en el intento con los poderes fácticos locales o el mismo presidente de la Xunta.
La lucha por ese recorte llevó a Francisco López Peña a desear marcharse antes siquiera de que le dijeran si contaban o no con él para repetir en el puesto en la nueva legislatura que acaba de arrancar. Su dimisión, aplazada hasta el nombramiento de su sustituto, ha abierto de nuevo un pulso entre diferentes familias socialistas para intentar colocar a uno de sus peones en uno de los fuertes de la ciudad. Hace cuatro años el pulso entre Abel Caballero y Ventura Pérez Mariño por el citado puesto se saldó en favor de López Peña, tras hacer valer Pedro Solbes sus temores a la posible bancarrota en la Zona Franca viguesa.
Pulso entre dos
Ahora algunos de los representantes del Estado en Galicia o en empresas estatales en la comunidad suenan para tapar el hueco, pero esta vez el duelo parece que se resolverá en clave interna de futuro. A los socialistas vigueses no les cabe duda de que José Blanco y Emilio Pérez Touriño pugnan discretamente por influir en el dedo que designará el nombramiento final. El presidente de la Xunta, en principio, parece haber dado un paso atrás al llevarse para su gabinete al que hubiera podido ser el hombre de consenso de la alcaldía y la propia presidencia de la Xunta. El nombramiento de Abel Losada como jefe de gabinete del presidente gallego saca de en medio así a uno de los posibles delegados y deja a la opción de Blanco como la más probable.
De la Peña
Luis Carlos de la Peña, ex alcalde de Baiona y viejo amigo personal de Blanco, es a día de hoy el mejor colocado para el puesto. Él ya estuvo a punto de ser vicepresidente del puerto con Caballero para sustituirle cuando el ahora regidor se adentrase en su carrera municipal. Pero el veto del ahora alcalde, impidió a De la Peña acceder a uno de los mejores puestos institucionales de la ciudad. La presidencia en Galicia de la empresa pública Tragsa fue su particular premio de consolación y un nuevo hito en una carrera en la que ahora solo tiene por delante sus propios negocios.
Indemnizaciones políticas
Y hablando de negocios. El alcalde de A Cañiza, César Mera, asegura lamentarse y muy profundamente al enterarse de que no podrá cobrar el finiquito que le dan a los ex senadores. La letra pequeña de la cuantiosa liquidación de las Cortes, que en su caso rondaría los 50.000 euros, señala que queda vetada para todos aquellos ex diputados y ex senadores que ocupen un cargo electo o de libre designación. Mera reconoce que estudió incluso renunciar a su sueldo para cobrar solo las dietas municipales y la mencionada liquidación. Pero parece que no es posible ni eso.
La misma queja, por considerar las excepciones injustas, hace Carlos Mantilla. El político vigués da otra versión diferente a las argumentaciones de Mera respecto de la cuantiosa indemnización. Él aclara que el Senado le pagará la liquidación por los 53 días en los que no hubo actividad en la Cámara desde su disolución hasta su nueva constitución (unos 8.743 euros), pero poco más. Mantiene que solo recibiría la cuantía que fuese desde la pensión que le corresponde a la máxima legal posible y eso si no le cae antes un puesto en el Consello de Contas, donde tiene que contar con el sí de Rajoy y el beneplácito de los socialistas.