Arte en la escuela, aniversarios y lista de honores

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Mahoma, en según qué situaciones, va a la montaña en casos contados, así es que se impone acercar la montaña a Mahoma. Así es como está siendo posible acercar el mundo del arte a escolares de Primaria de una docena de colegios de la ciudad. Arte na aula, que es como se llama el programa, es una idea que salió de la imaginación de Mingos Teixeira hace ocho años y que la concejalía de Educación decidió no sólo apoyar, sino vender en escenarios internacionales.

Fue en septiembre de 1996 cuando el Concello presentó en Chicago el programa, en el seno del Congreso Internacional de Ciudades Educadoras. Tanto gustó que fue elegido modelo a aplicar entre las urbes del colectivo, en muchas de las cuales sigue desarrollándose.

En Vigo acaba de recuperarse ya que, por razones políticas, se abandonó durante un tiempo. Se reestrenó en el Chouzo y, desde el pasado día 27, las veinticinco obras que integran la exposición han tomado el Eijo Garay.

Explicaba el propio Teixeira, en presencia de la concejala de Educación, Laura López, que la pretensión última no es otra que intentar paliar el vacío que sufren nuestras escuelas en materia de enseñanza artística, comunicación visual y creatividad. También se persigue demostrar a los chavales que, a través del arte, se pueden aprender cosas sobre otras muchas materias.

La muestra itinerante es uno de los ejes fundamentales del programa. Dicha muestra incluye, entre otros, obra de artistas como Laxeiro, Jorge Castillo, Lodeiro, Díaz Pardo, Victoria Fernández, Antonio Quesada, Ana Legido, Nelson Villalobos... Todas ellas originales.

Un simple vistazo a la fotografía de la derecha demuestra que el arte sí interesa a los niños. Solo hace falta acercárselo y, sobre todo, explicárselo. Lo dicho, mover la montaña al menos una vez para que luego sean ellos los primeros interesados en acercarse a ella.

Y sus socios lo celebraron reuniéndose en torno a una bien surtida mesa y mejor compañía, la del principal protagonista. Entre las 130 personas que no quisieron perderse la cita del jueves estuvieron, arropando a Vlado, Giovanella, Maté, Pereda, Roberto Lago, Vitolo, Esteban, Marit, Mosquera, Posada, Marian Mouriño, Moncho Carnero, Manuel Pérez (socio de honor) y, claro, Carmen Iglesias, presidenta de la peña.

Llegada la hora de los discursos todos coincidieron en la necesidad de sumar fuerzas para intentar regresar a Primera. También fue a los postres cuando Gudelj recibió sendos regalos: un álbum elaborado con los recortes de prensa en los que aparece su nombre a lo largo del último año, y un cuadro con la foto de la familia al completo, su mujer, Nieves, y sus hijas, Mía y Vanja.

El protagonista de Tocar el cielo o El niño de barro se ha hecho acreedor este año del premio de honor del Festival de Cans, que quiere reconocer así su amplia trayectoria profesional. El próximo 23 de mayo se sumará pues a la nómina de la que ya forman parte Luis Tosar, Celso Bugallo, Mabel Rivera y Antón Reixa.

Una de las novedades de esta nueva edición del festival será que los cortos (se han recibido más de 100) que obtengan el premio del jurado tendrán recompensa económica.