Un fallo similar pudo originar una crisis en una prueba ciclista de Nigrán a Vigo el pasado verano

La Voz

VIGO

Los problemas de comunicaciones son un tema de conversación habitual entre los policías vigueses. Unos y otros cuentan anécdotas respecto a los problemas que se generan por este motivo y dan gracias de que disponen de un instrumento que casi siempre los soluciona. Se refieren al teléfono móvil particular, que en ocasiones tienen que utilizar como sustituto.

Uno de ellos refiere el caso de una prueba ciclista celebrada el pasado verano entre Nigrán y Vigo. Cuando la cabeza de la carrera se acercaba al término municipal vigués el agente encargado de dar el aviso se encontró con la sorpresa de que el equipo de comunicaciones no funcionaba. Tras varios intentos optó por utilizar su móvil, lo que permitió activar el dispositivo para controlar la carrera.

También se comenta el caso de una inundación en un edificio de O Calvario, donde el agente que acudió a la llamada intentó dar un aviso urgente a los bomberos y a Aqualia. En medio del nerviosismo de los afectados también tuvo que tirar de móvil para evitar un problema mayor a estos vecinos. «Siempre tenemos este riesgo sobre nuestras cabezas, lo que genera un enorme estrés a la plantilla», afirma uno de los agentes.