«Creamos un programa de análisis grafológico aplicable en la contratación laboral»

Xulio Vázquez

PONTEAREAS

Cuando el maestro decía aquello de «despacito y buena letra» casi tenía razón. Lo último ayuda a conseguir un trabajo, pero si se descubre la lentitud no tanto. Nuestra forma de escribir puede ser clave para que nos acepten o rechacen en una empresa, o incluso para determinar el puesto más idóneo. El grafólogo y perito calígrafo Fernando Gándara Gándara pronto presentará un sistema innovador, basado en métodos informáticos que puede revolucionar la grafología. Además de aportar una gran utilidad para la designación de recursos humanos. «Creamos un programa de análisis grafológico aplicable en la contratación laboral», asegura. También participa en este proyecto su colega y amigo Víctor Álvarez. Tienen su centro de trabajo en Ponteareas. -¿Cómo les surgió esa idea? -Fue como una especie de tesina al finalizar nuestros estudios en caligrafía y peritaje grafológico. La idea era crear algo que nos abreviara el tiempo del análisis y lo hemos conseguido. Algo que nos lleva tres horas, lo podemos hacer en 20 minutos. Ya lo testamos y con resultado positivo, dado que se llega a las mismas conclusiones que utilizando el método tradicional de un grafólogo independiente. Lo tenemos patentado. -¿Ya suscitó interés? -Sí. Algunas empresas ya se han puesto en contacto con nosotros para comprobar su funcionamiento. También están interesadas asociaciones de criminólogos, además de expertos judiciales. -¿Solo tiene aplicación para la contratación de personal? -Esa es la finalidad porque nosotros somos directivos de empresa. Pero tampoco descartamos que se pueda utilizar para determinar si una persona es víctima de mobbing o incluso de acoso sexual. De todos modos, quiero resaltar que este programa siempre tiene que ser manejado por un profesional de la grafología. -¿Cómo la definiría? -Es una técnica proyectiva que estudia la escritura con el fin de describir la personalidad de un individuo, para intentar determinar características generales de su carácter, la naturaleza de sus emociones, su tipo de inteligencia y aptitudes profesionales del que escribe, incluso sirve para diagnosticar el grado de su salud o enfermedad física y mental. Evidentemente, esto nada tiene que ver con la videncia. -¿La mano no engañará al cerebro? -Ambos se ponen de acuerdo en el proceso. La escritura es muy personal y tiene una correlación con el individuo. Puede ir cambiando a lo largo de la vida como la persona misma. -¿Y la letra de los médicos? -Eso ya es una deformación profesional, pero se puede estudiar. -¿Algún detalle para calificar el carácter?

-Una escritura angulosa denota lucha y combatividad. Pero si el ángulo está en la regularidad, ese espíritu se va a conducir por el camino de la disciplina. Resulta muy arriesgado hacer un análisis a la ligera de una firma sin una mayor profundidad porque nos puede llevar al error. Es mejor si va acompañada de unas 20 líneas manuscritas.

-¿Incluso cuando dicen de alguien que es «una buena firma»?

-(Risas). Los que lo dicen es porque lo conocen más por sus obras que por su firma. -Hay quien las falsifica. -Es más fácil de falsificar que un cuadro, pero se puede saber. Incluso si firmó bajo alguna presión.