Gaitas de Ponteareas para Shangai

L.Míguez

VIGO

Artistas de fama internacional y gallegos emigrados recurren al taller de los hermanos Gil para comprar instrumentos cuyo precio pude alcanzar los 9.000 euros

26 mar 2008 . Actualizado a las 11:24 h.

De los escenarios donde actúan Carlos Núñez o Xosé Manuel Budiño a casas particulares de Buenos Aires, Venezuela, Estados Unidos o Shangai pasando por el plató de Eurovisión de 1994. Todos estos escenarios tienen algo en común, las gaitas de los hermanos Gil, artesanos de Ponteareas.

A sus espaldas se encuentran logros como la primera aparición en el certamen musical europeo del instrumento más típico de Galicia, aunque en aquella ocasión portaban su obra artistas portugueses del grupo Alma lusa.

Solo una pequeña demostración de su buen hacer, que ha provocado que tengan listas de espera de cerca de un año para poder hacerse con una gaita. Un trabajo laborioso que puede durar de cinco días a tres semanas, dependiendo del encargo. Del mismo modo cambia también el precio, que puede quedarse en 1.150 euros por una estándar o los 9.000 euros, cuando el pedido incluye incrustaciones o materiales como la plata.

La idea surgió cuando el hermano mayor, Xosé Manuel Gil, se inició en el mundo de la música. «Algo xa viña de familia porque o meu avó era músico e tocaba o clarinete. O meu pai tamén tocaba algo a gaita», recuerda el artesano. Después de empezar en el colegio y tras pasar por el conservatorio se enteró por casualidad de la posibilidad de aprender a confeccionar gaitas en la Escuela de artes y oficios de Vigo.

Cinco años de formación después, abrió su taller en Ponteareas. «Tamén estaba na banda Xarabal, nesa época coincidín con Núñez e con Budiño. Foi unha moi boa época para o folk», comenta Xose Manuel Gil.

Casi dos décadas

Desde entonces han pasado ya 17 años dando forma a maderas que ellos mismos buscan o compran a empresas del sector. «No caso do buxo falamos co propietario da árbore e negociamos. Logo a madeira ten que secar durante catorce anos», aseguran en el taller.

El fuelle viene desde Escocia, hecho de material sintético, y el resto se confecciona en Ponteareas. El proceso comienza dando forma a la madera, con los modelos de torneado que tienen o bien a petición de los compradores.

Entre los pedidos hay piezas «excéntricas», como una gaita con los punteros totalmente redondos, sin torneado o un encargo medieval, que finalmente se quedó sin cubrir. Aunque sin duda las piezas más populares son las que después portan los famosos, el grupo escocés Capercaille, los lusos de Brigada Victor Jara y los gallegos Xose Manuel Budiño, Carlos Núñez o Mercedes Peón. La buena acogida ha llevado a los hermanos, que sellan todas sus obras como Gil, a plantearse una ampliación del taller que incluya una zona de exposición de los instrumentos antiguos que coleccionan. Un proyecto a largo plazo para abrir más oportunidades de negocio, hecho que ya consiguieron con su página web. Desde el portal www.gaitasgil.com reciben encargos de gallegos emigrados por medio mundo.