A. C. La Estación Fitopatológica do Areeiro sigue de cerca la evolución del mildiu en los viñedos tras dar la alerta sobre la maduración de la oospora (huevo de invierno) del hongo. De momento, no es necesario iniciar los tratamientos, si bien lo más probable es que sean precisos dentro de unas semanas. El año pasado se produjeron en algunas comarcas vitivinícolas de Galicia pérdidas del 30 al 50% por esta enfermedad que puede arruinar las cosechas si no se trata adecuadamente.
El pasado día 18 la Estación lanzó un aviso en el que daba cuenta de la maduración de la oospora (huevo de invierno) del Mildiu de la vid en la comarca de Pontevedra.
Los científicos advertían entonces que, cuando se registren las condiciones meteorológicas y de crecimiento de la vegetación, habrá que iniciar los tratamientos, si bien señalaban expresamente que no eran todavía necesarios (ver La Voz del pasado jueves).
Ayer, los científicos de la Estación confirmaron que aún no había llegado el momento de los tratamientos. Pedro Mansilla, director de la entidad, indicó que, con temperaturas tan bajas como las de la última semana (de 3 a 9 grados) todavía no se registran las condiciones climáticas que exige la enfermedad.
Hay que esperar
De momento, no se puede determinar cuándo será preciso el tratamiento. Todo dependerá de las condiciones de temperatura, agua y de desarrollo del material vegetal.
Lo más probable es que el momento del tratamiento llegue a finales de abril o comienzos de mayo, según se indicó ayer. Pero este plazo no se puede asegurar con precisión al depender de los citados factores.
El Plasmopara viticola se manifiesta en primavera con temperaturas medias en torno a los 12 grados y forma la típica mancha de aceite verde apagado amarillenta en el haz de la hoja y por el envés, coincidiendo con ella, una borra algodonosa.
En cuanto a los racimos, puede aparecer borra o micelio algodonoso en granos pequeños y podredumbre seca en los más desarrollados.