La contención económica lleva al Numancia a Primera

La Voz

VIGO

Resulta curioso ver como los dos primeros clasificados de Segunda División, con una clara política de contención económica están muy cerca de conseguir el ascenso a Primera División. El Málaga, en pleno proceso concursal al que tanto miedo le tienen en Vigo, y el Numancia es líder a pesar de tener el tercer presupuesto más bajo de la categoría, solo por encima del Éibar y del Racing de Ferrol, con 4,4 millones de euros.

El rival al que se enfrenta hoy el Celta es un ejemplo de las cosas bien hechas, todo lo contrario que el club vigués que ha estado dando tumbos toda la temporada.

Varias son las claves que se apuntan desde Soria para que los numantinos estén a un paso del ascenso. La principal es que han mantenido el bloque de jugadores de la pasada temporada, en la que habían finalizado en la octava posición. En una plantilla reducida de 22 futbolistas, siguen 18. Tan solo ficharon en verano a Quero, procedente del Alcorcón, Toché, del Atlético de Madrid, el meta Jacobo, del Valladolid, y Carmelo, cedido por el Levante. En invierno llegó libre el portero Sergio Aragoneses para suplir la lesión de Jacobo.

La inversión en incorporación ha sido casi nula y lo más importante es que se ha hecho siguiendo el principio de la actual directiva soriana: instaurando un límite salarial para los futbolistas. El que más cobra tiene una ficha inferior a 150.000 euros anuales, cantidad que en la plantilla celeste superan más de la mitad de los jugadores, y unos cuantos alcanzan el medio millón.

La política económica también es ejemplar. El Numancia ha reducido su deuda en los últimos años de 12 a 3 millones. La que tiene actualmente es lo que le queda por pagar de la construcción del nuevo campo de fútbol de Los Pajaritos.

Además han dado con una buena tecla en el entrenador, Gonzalo Arconada, que ha sabido sacarle el máximo rendimiento a esta plantilla.

Seguramente la próxima temporada se les irá algún futbolista, como es el caso del gallego Julio Álvarez, pero el Numancia no tendrá ninguna presión, suba o no.