«Los inmigrantes no cubren el 80% de las plazas que se les reservan porque saben que no podrán pagar»
VIGO
Los colegios concertados llevan años en el ojo del huracán. Y lo saben. Son conscientes de la animadversión que generan en algunos sectores de la enseñanza pública, y se han acostumbrado a lidiar con denuncias de todo tipo. Por ello el presidente de la Asociación de Colegios Privados de Vigo, José Manuel Álvarez, tira de temple, amabilidad y paciencia para responder a cuestiones referidas al cobro de tasas ilegales y la discriminación de inmigrantes.
-Hay menos niños inmigrantes en centros concertados que en públicos, ¿discriminan a los alumnos extranjeros?
-Me agrada que en La Voz me lo pregunten, porque normalmente los medios no nos dan mucha opción de explicarnos. No discriminamos a nadie. Hay más alumnos en centros públicos por el sistema de zonificación de la Xunta, que es un lastre: la mayoría de los concertados están en el centro de Vigo, y allí no suelen vivir los inmigrantes. Debería haber libertad para escoger centro. Y luego hay una barrera económica: no estamos subvencionados al 100%, por lo que se cobran cuotas por actividades complementarias, además del comedor y el transporte. Y muchos inmigrantes no pueden pagar esos precios. Eso cambiaría si Educación subvencionarse el comedor y el transporte en los concertados como hace en los públicos.
-¿Pero están cubriendo las plazas que la ley les obliga a reservar a inmigrantes?
-Cumplimos la ley, pero hay situaciones paradójicas, que hacen que en el 80% de los casos no se cubran las plazas: los inmigrantes no acuden porque saben que no podrán pagar el menú y el autobús.
-¿Cobran tasas extra irregulares pese a estar subvencionados por Educación?
-Son cuotas conocidas por Educación, que las autoriza. Lo que se pone en tela de juicio es que a veces los padres hacen aportaciones voluntarias.
-¿Y si no aportan?
-Pues no pasa nada.
-¿Es cierto que cobran por el desgaste del patio?
-No tengo noticia de eso. Lo que sí ocurre es que la plantilla que nos asigna Educación es la mínima imprescindible, y eso nos priva de la opción de tener profesores de apoyo para estos niños.