La humanización de la Alameda será imitada en los accesos al Casco Vello

VIGO

El Consorcio del Casco Vello ha encargado un estudio a un equipo de urbanistas, arquitectos e ingenieros para que busquen soluciones tendentes a reordenar las vías de comunicación del Casco Vello. Es una acción que complementa las actuaciones de rehabilitación que el Consorcio ha aprobado recientemente, y que tienen como objetivo final integrar esta zona en la vida de la ciudad.

El ingeniero de caminos Fernando Nebot explicó ayer algunas de las soluciones que se pueden aplicar para integrar el Casco Vello en la ciudad. «El barrio conecta de forma poco idónea con el resto de la ciudad porque hay una serie de ejes que dificultan esa conexión», explicó ayer Fernando Nebot, durante las jornadas de accesibilidad a cascos históricos, que hoy concluyen en el Marco.

El estudio contemplan cuatro actuaciones en otros tantos ejes relacionados con el Casco Vello. Por un lado, se propone la reordenación del eje compuesto por las calles Policarpo Sanz-Porta do Sol-Elduayen-Paseo de Alfonso-Pi y Margall, con especial incidencia en el embudo que conforma la calle Elduayen. La idea es evitar el corte que realiza Elduayen entre las dos zonas del Casco Vello, motivo, según Fernando Nebot, de que la zona alta del barrio se encuentre más depauperada que el resto. Esta reordenación, que será la acción piloto del plan, se realizará en los próximos meses, y ya cuenta con un presupuesto asignado por la Tenencia de alcaldía que dirige Santiago Domínguez.

En este eje se propone un reducción a dos carriles, del espacio destinado al tránsito de vehículo, y la ampliación de las aceras. «Es un eje que dificulta las dos zonas del barrio, y solo si conseguimos que sea un espacio convivencial, que permita una transición agradable y continuo de una parte a otra, conseguiremos integrar ambas partes», señaló. Nebot se mostró partidario de que se solucione de una forma más favorable para los peatones la zona de tránsito entre la calle del Príncipe y la Porta do Sol.

Cánovas del Castillo

La segunda línea de actuación propuesta en el estudio coincide con la unión entre el Hotel Bahía y la plaza de O Berbés. «Aquí se han hecho muchas actuaciones en los últimos tiempos pero fuera de un plan global, lo que ha impedido alcanzar soluciones válidas», manifestó Fernando Nebot, que destacó como un mal ejemplo las zonas peatonales limítrofes con la zona portuaria. «La acera parece más bien una zona para evitar que los coches choquen con la verja del puerto, que para ser empleadas por los peatones», afirmó

El tercer eje de actuación se centra en las calles Camelias-Venezuela, «un ejemplo claro de una calle muy ancha, destinada al automóvil, y que debe ser rediseñada totalmente porque en la actualidad dificulta el tráfico de vehículos y tampoco soluciona el transcurrir de los peatones».

Tras la actuación sobre Elduayen, el gobierno local tiene la intención de realizar los otros dos proyectos. Según explicó Fernando Nebot, las actuaciones sobre estas tres zonas no diferirán mucho del plan de humanización llevado a cabo en los alrededores de la Alameda, con la convivencia de amplias aceras, eliminación de zonas de aparcamiento y reducción de los carriles destinados a los vehículos.