Cada día de colapso en Rande le cuesta a Vigo 500.000 euros en horas de trabajo perdidas

Alberto Magro / E. V. Pita

VIGO

Los atascos salen caros. No son solo los sinsabores y la ansiedad de horas de espera infructuosa. Ni el valor de la chapa abollada que deja tras de sí un carrusel de choques como el que se vivió el lunes, cuando se produjeron cuatro colisiones en la zona de Rande en apenas diez horas. Además de eso, los atascos cuestan euros. Muchos euros. Miles. Según los datos de un informe elaborado por el Real Automóvil Club de Cataluña (Racc), cada hora de tráfico parado en el acceso a una ciudad como Vigo supone la pérdida de entre 10 y 15 euros por trabajador.

Y eso es demasiado dinero, sobre todo cuando se multiplica por los miles de afectados a los que atrapa una jornada de choques como la del lunes. Según los cálculos de La Voz a partir de los datos de Tráfico, las cinco horas de bloqueo de Rande del lunes atraparon a 23.000 vehículos. O lo que es lo mismo: 41.000 personas, a razón de 1,8 por vehículo, que en un día dejaron de producir para sí mismos y para sus empresas 500.000 euros.

La cantidad es tan gruesa que bastarían dos meses de atasco ininterrumpido para que el tejido empresarial vigués perdiese en salarios los 200 millones de euros que cuesta desdoblar el puente de Rande. «El daño que nos hace esta situación es grandísimo. Hay empresas con sede en Vigo y en O Morrazo, que pierden muchísimo dinero por los problemas de movilidad de sus trabajadores y las dificultades para proveerse para producir», confirma el presidente de la Federación de Comerciantes de O Morrazo, Xosé Bangueses.

Rande ha superado su límite

Más se quejan aún las compañías de transporte: los camioneros, porque los retrasos que provocan los atascos les dejan en una situación muy incómoda con clientes que no admiten dilaciones; y a los que explotan líneas de autobús, porque la impuntualidad hace que el tren les esté ganando la partida. «Es que así es muy difícil competir. Los clientes no suelen entender que el retraso no es culpa nuestra, y se quejan, usan menos las líneas y van más en su coche, con lo que hay más tráfico y más accidentes. Así que perdemos por todos los lados», se lamentan en la compañía Monbus, que se encarga de las conexiones de Vigo con Pontevedra y O Morrazo.

Los datos en frío les dan la razón. Desde 1995 el tráfico medio en Rande ha crecido un 120%, hasta alcanzar los 55.000 coches por día. Y creciendo, porque en algunas jornadas el puente que durante tres décadas ha simbolizado el desarrollo de Vigo llega a soportar sobre su estructura hasta 75.000 vehículos. Y esos son muchos más de los 40.000 de máximo para los que fue diseñado.