Sendas sesiones de Valladolid y Casas de Don Antonio (Cáceres) fueron anuladas por motivos similares
02 ene 2008 . Actualizado a las 11:30 h.El movimiento vecinal ha decidido llevar hasta el final el conflicto originado por la decisión del alcalde de no permitir el acceso libre de público al pleno celebrado el sábado para aprobar el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). Una reunión de urgencia de su directiva el pasado sábado acordó la presentación en los próximos días de un recurso ante los tribunales con el objetivo de que se anule la sesión.
Para conseguirlo, el movimiento vecinal se ha puesto en contacto con la confederación estatal de asociaciones de vecinos, que le ha facilitado un abogado para tramitar este pleito. La medida contra Abel Caballero, que sólo permitió acceder a escondidas a un grupo de simpatizantes del PSOE y a nadie del público que aguardaba en el exterior desde horas antes, tiene precedentes en otros ayuntamientos.
En dos casos a los que ha tenido acceso este periódico la justicia decidió posteriormente anular la sesión y por tanto todos los acuerdos que se adoptaron. De ocurrir en Vigo, el Concello tendría que someter de nuevo a aprobación el PXOM y su tramitación debería volver al punto en que se encontraba el pasado 28 de diciembre.
Precedentes
Una sentencia del Tribunal Supremo de 1996 declara nulo un pleno celebrado en la localidad cacereña de Casas de Don Antonio porque «el público fue acomodado en una estancia distante que no permitía a los vecinos ver y oír a los concejales, lo que vulnera el artículo 70 de la Ley de Régimen Local». Estima el TS que «supone un quebrantamiento de las garantías de actuación de forma democrática».
Lo mismo sucedió con un pleno de Valladolid en una sentencia del Tribunal Superior de Castilla y León del año 2000. En este caso el detonante fue que el alcalde no permitió el acceso de más personas de las que había a su comienzo pese a existir sitios libre.
En el pleno de Vigo quedó espacio desde el principio ya que los «invitados» del alcalde no ocuparon todo el aforo. Pese a ello, la policía local impidió el acceso de persona alguna.