El barco de la Flota de la Plata se hundió a pocas millas de las Cíes con sus bodegas selladas

J. L.

VIGO

El mito del Santo Cristo de Maracaibo comenzó el 5 de noviembre de 1702. Este galeón, construido en el siglo XVII, formaba parte de la Flota de la Plata que se vio obligada a refugiarse en la ría de Vigo cuando regresaba de América con un gran cargamento de plata y productos lujosos.

Tras la batalla que se libró en el estrecho de Rande, a finales de octubre de 1702, el galeón de carga fue capturado por el Monmouth . Según cuentan las crónicas de la época, el capitán del buque inglés realizó un inventario del botín y selló las puertas de las bodegas del barco español. La carga fue valorada entonces en un millón de libras de la época.

El 5 de noviembre, el Montmouth escoltaba a su presa en el viaje de retorno a Inglaterra, cuando el Santo Cristo tocó con algún bajo de las islas Cíes.

El hundimiento no fue inmediato. Incluso dio tiempo a que los ingleses recuperasen mercancías. Sin embargo, el buque se fue a pique con la mayor parte de su cargamento, ya que sólo se pudieron recuperar las mercancías que estaban situadas en la parte alta del buque.

En los años cincuenta del pasado siglo, el explorador John Potter intentó la búsqueda sin éxito del pecio.