Un incendio que se produjo ayer por la tarde en la zona de Santa Marta provocó un susto mayúsculo a Serafín Soage y su mujer, propietarios de un chalé en el Camiño das Furnas, sobre la costa de A Fanequeira, al rodear el fuego el cierre de la finca y traspasar en su lado oeste el muro, afectando al seto.
El incendio se acercó también peligrosamente otra vivienda situada más arriba y que en la zona más próxima al fuego tiene un depósito de propano para la calefacción. Fue su propietario el que llamó al 112 a las 18.10 horas, cuando nada más regresar a su casa vio el humo y las llamas a pocos metros de su vivienda.
Se quemó poco más de una hectárea de eucalipto, pino y monte bajo. El fuego traspasó el sendero costero que une Santa Marta con Areamilla y llegó hasta el mar.
En su extinción participaron Protección Civil Cangas, los Bombeiros do Morrazo, una patrulla y un helicóptero de Medio Rural, la Guardia Civil y la Policía Local. Según las investigaciones realizadas, se da por hecho que el fuego se produjo al avivarse un incendio anterior que tuvo lugar el martes. Protección Civil tuvo que surtirse del agua de la piscina del vecino que llamó al 112.
Serafín Soage, el dueño de la vivienda que corrió más peligro, lamentó tanto el abandono de esta zona de monte, parte de particulares y parte de la comunidad de Darbo, como que no se hubiese apagado totalmente el incendio que se produjo el pasado martes.
Las llamas quedaron controladas sobre las siete y media de la tarde, pero se mantuvieron varios pequeños focos con fuego. Policía, Guardia Civil y un equipo de Medio Rural se comprometieron a hacer de noche un seguimiento de la zona.