El Celta vive momentos convulsos. Las declaraciones realizadas en La Voz de Galicia por el vicepresidente del club, Ricardo Barros, no han sentado nada bien entre los directivos de la etapa de Horacio Gómez, ya que se sienten aludidos por alguna de las acusaciones vertidas en las que se decía que la situación de la entidad se debe a la mala gestión de la etapa anterior al actual consejo de administración.
El equipo de Mouriño va a presentar en la próxima Junta de Accionistas unas cuentas en las que justificarán que el agujero económico que heredó de la anterior directiva era mayor del que se había aprobado en las cuentas. Barros se remitía a dicha asamblea para explicar cual era la situación en la que se habían encontrado el club y que ahí se justificarían todos los cambios y despidos que ha habido en los últimos tiempos y se explicaría cual era la verdadera situación económica.
Fernando Mosquera, consejero en la etapa de Horacio, y Sabino López, gerente del club hasta hace un año, declaran su sorpresa ante las acusaciones recibidas y argumentan que tanto el presidente actual como Barros están tirando piedras contra su propio tejado. «¿Qué eran floreros, o no se enteraban de nada? Están poniendo el ventilador contra su propia cara. ¿Acaso uno no lleva ocho años en el Consejo en el que ya estaba su padre mucho antes y el otro estuvo también tres años con Horacio?», comenta Mosquera. Sabino López recuerda que «ellos firmaban las cuentas».
Sobre las referencias del vicepresidente a la próxima asamblea, quieren resaltar que será la segunda de su mandato y que ya en la anterior habían tenido la oportunidad de explicar la situación real en la que se habían encontrado el club.
Sabino López defiende la gestión de la anterior junta directiva refiriéndose fundamental a aspectos deportivos: «Los resultados son muy importantes en un club de fútbol y el Celta jugó siete años en Europa y disputó la Liga de Campeones, mientras que en el apartado económico estaba en los márgenes medios en los que se movía el fútbol español en general», opinó el ex gerente.
Fuentes cercanas al Consejo de Administración en la etapa de Horacio aseguran que ya tenían previsto realizar cambios en diferentes estructuras del club, aunque en el apartado económico dicen que se había conseguido salvar económicamente el anterior descenso y que la deuda estaba controlada. Al parecer, el problema que podría tener el club actualmente, dejando a un lado la cuestión del ascenso, sería si tuviese que asumir las deudas con Hacienda.