Ni pueden ir deprisa, ni pueden ir despacio, ni todo lo contrario. Los conductores de ambulancias de la provincia están en un callejón sin salida, tal y como denuncia su presidente, Daniel Seoane. «Somos un transporte de emergencia, pero si vamos deprisa, nos multan y nos quita puntos Tráfico. Y si vas a lo que marca el límite, como nos planteamos para hacer una huelga de celo, te amenazan con multarte por un uso indebido de las luces de emergencia. Y además si vas despacio, parando en los semáforos, respetando a rajatabla los límites, te pueden denunciar los enfermos por mala praxis. Así que, ¿qué hacemos?», se lamenta Seoane, que también se queja de la falta de respaldo por parte de la Consellería de Sanidade. «Dicen que es problema nuestro».
Y también de los enfermos, como los propios conductores de ambulancia advierten. «Es que es una burla, porque luego sale la jefatura de Tráfico diciendo que los servicios de emergencia tienen un tiempo de respuesta manifiestamente peores que los de otros países europeos. ¡Naturalmente que es así, pero por su culpa!», apuntan los representantes de la asociación de técnicos de emergencias, que anuncian además que van a empezar a denunciar a la jefa de sanciones y al jefe provincial de Tráfico «para que den explicaciones de su actitud en los juzgados».
Todo por un conflicto que se puede resolver como en el resto de España, tal como recuerda el propio Seoane: «Sabemos que los radares no discriminan el tipo de vehículo, por eso lo único que pedimos es que nos admitan los recursos cuando nos sancionan».
«No miran los recursos»
Aunque esa exigencia parece difícil de lograr, a juzgar por las palabras de los técnicos, que aseguran que en Tráfico «no miran los recursos contra las multas de radar». «Simplemente, dicen que no hay alegación posible cuando te multa un radar, así que mandan el recurso al cajón sin mirarlo».