Un jugador del Vital Vigo recibe insultos racistas en Valladolid

Juan Villar

VIGO

24 oct 2007 . Actualizado a las 11:54 h.

El primer partido de la temporada del Vital Vigo en la División de Honor de baloncesto en silla de ruedas no pudo ser más accidentado. Fue necesaria incluso la presencia policial en el pabellón de Valladolid donde los de Diego Núñez se enfrentaron al Grupo Norte de la capital castellana. El desencadenante fueron los continuados insultos racistas contra el jugador Lorenzo Envo, del equipo vigués.

Estos hechos quedaron reflejados en el acta por parte de los colegiados: «Durante la disputa del tercer cuarto del partido, el árbitro principal, Señor Izquierdo, paró el partido durante dos minutos debido a insultos racistas desde la grada».

El entrenador del Vital Vigo, Diego Núñez, explicaba así los hechos: «Fue una persona que media hora del partido ya estaba colocada justo detrás del banquillo donde estábamos con nosotros con un megáfono y que en un momento del partido, cuando el rival se nos estaba acercando en el marcador, empezó a gritar: «¡Negro, guarro!». Fue en ese momento cuando el técnico lo denunció a los colegiados, que en principio no vieron motivos para llamar a la policía, pero tras seguir escuchando los insultos racistas solicitaron la presencia policial y los agentes procedieron a expulsar del pabellón al individuo.

Lo que más sorprendió a Diego Núñez es que después de estos hechos, «los aficionados se volvieron en contra nuestra y nos increparon». Los responsables del Vital Vigo y el propio Lorenzo decidieron al final del partido, cuando los agentes les preguntaron, que no iban a denunciar a la mencionada persona.

Desde el club rival sí se siguió calentando el tema con los comentarios vertidos en su página web oficial, tales como: «El Vital Vigo se despidió de Valladolid haciendo gestos obscenos a los aficionados», «el recital de malos modos del conjunto vigués, y entre ellos como no de Lorenzo Envo, que siempre está incitando a todo lo que se mueve por la pista y hasta a los que están sentados en las gradas...», «su entrenador quiso hacerse protagonista al parar el encuentro y negarse a seguir jugando hasta que una persona del público fuese expulsado del pabellón por unos insultos racistas que se malinterpretaron».

Núñez asegura mostrarse sorprendido por esas afirmaciones y únicamente reprocha a uno de sus jugadores un gesto hacia el público.