Vecinos de Ponteareas sufren desde hace años problemas de dermatitis y atascos en grifos y lavadoras por los restos de hojas secas y arena que llegan por las tuberías
24 oct 2007 . Actualizado a las 10:48 h.Agua con restos de hojas y arena. Esa es la sorpresa diaria con la que se encuentran los vecinos de Ponteareas cuando abren el grifo. Tropezones en los vasos es lo menos malo que aparece flotando. En los días de lluvia más intensa, las urbanizaciones cercanas al río, como la de Lavandeiras, distribuyen por sus tuberías un liquido turbio y marrón que poco tiene de digestivo.
Pese a que un estudio demostró su potabilidad, para los afectados la solución para beber con tranquilidad pasa, según explica Angela Silva, por recurrir al agua mineral del supermercado. En su casa se acumulan las botellas por docenas, con las que cocina, prepara los biberones a la pequeña y usa para beber.
Dentro de la ducha no hay forma de solventar la suciedad que se arrastra por las tuberías. Prueba de ello es la dermatitis que presenta Angela Silva y su niña. «Tenemos rojeces y aparecen escamas en la piel, hay una familia de la zona que incluso llevaba a sus niños a Vigo varias veces a la semana para bañarlos», comenta con preocupación esta vecina.
Filtros atascados
Como intento por solventar el problema, en uno de los bloques de Lavandeiras la comunidad compró un filtro especial para depurar el agua. Un gasto de 1.500 euros que ha servido de muy poco.
Pese a que el aparato se autolimpiaba a cada hora, el nivel de impurezas que recibía era tan alto que no funcionaba. Sus problemas originaban, además, que los vecinos de los últimos pisos casi no tuviesen presión de agua. Ahora que está retirado, algunas viviendas han optado por poner en los grifos un doble filtro. Su limpieza diaria saca a relucir todo tipo de pequeñas partículas que atascan con asiduidad las tuberías.
«El problema es que no existe en Ponteareas una planta potabilizadora de auga y aunque cada vez aumentan más los vecinos y las áreas dedicadas a pisos no se mejoran los servicios de forma proporcionada», protesta Lino Costas, otro de los vecinos afectados.
Ropa con mal olor
El otro gran dilema al que se enfrentan en Lavandeiras es la puesta en marcha de la lavadora. Como el agua mineral embotellada aquí tampoco tiene nada que hacer, los tropezones de arena se cuelan entre la ropa. La colada en esta zona de Ponteareas nunca consigue oler bien, se queda rígida y cuando hay tormenta la ropa blanca sale peor de lo que entró en la máquina.
«Probamos todo tipo de detergentes y suavizantes pero no sirve de nada», comenta una de las residentes en la zona, Eva Quesada. Así viven desde hace seis años, cuando se construyó la urbanización, y las protestas a título personal no han servido, según reclama, de mucho.
Ni Concello ni empresa concesionaria, Aquagest, han puesto soluciones ni dado respuesta a las quejas que han presentado, así que los vecinos se han agrupado para crear la asociación Auga limpa. Con el objetivo de obtener más fuerza, la agrupación ha empezado a recoger firmas por toda la villa.
Pese a que acaban de empezar tienen ya unas doscientas y esperan que se multipliquen tras depositar hojas por distintos comercios del centro. La intención es entregársela al gobierno municipal para que busque soluciones al problema.
Para recoger todas los testimonios, la asociación ha creado un blog, augalimpa@blogspot.com, y una dirección de correo electrónico, augalimpa@gmail.com, donde esperan recibir nuevas altas en el grupo. Por el momento, y después de haber sido creada el jueves de la semana pasada, cuenta ya con treinta socios.