Un auténtica paradoja. Un panel publicitario que durante muchos años permaneció oculto porque le ponían encima carteles de publicidad.
Ahora, esta catalogado como un bien cultural de la ciudad, aunque nadie se ha decidido a rehabilitarlo. El panel está confeccionado con azulejos de cerámica de buena calidad. Sobre esta base se pintó un anuncio publicitario en el que se puede ver la leyenda: Vinos y coñac Pedro Domecq. Jerez de la Frontera. Al pie de este texto se representa un león de forma tridimensional. Los valores artísticos del panel, representativo de la estética publicitaria de la primer mitad del siglo pasado, así como el zócalo de piedra que le sirve de peana, son suficientes valiosos para que los redactores del Plan Xeral de Ordenamento Municipal decidieran incluir la pieza en el catálogo de bienes culturales. El panel se encuentra al principio de la calle Policarpo Sanz, casi en frente del Sireno, de Paco Leiro. El panel tiene varios agujeros que algunos quisieron relacionar con un tiroteo durante la Guerra Civil Española, pero parece ser que esta obra fue instalada durante la década de los años cuarenta, ya terminada la guerra.