Sesenta especies de pescados y mariscos alcanzan ya un precio en la lonja de O Berbés de 15 euros el kilo (alrededor de 2.500 de las antiguas pesetas), del total de 140 tipos distintos que son subastadas. Tras pasar la fase de la primera venta, habitualmente los valores de salida en la puja pública acaban duplicándose o triplicándose en los puntos de venta minoristas (supermercados, pescaderías o hipermercados) a los que acuden a diario los consumidores. Los clientes, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, en el 2006 pagaron por primera vez en los últimos años más por un kilo de pescado fresco que por uno de carne de ternera, ya que alcanzaron precios medios durante el año 2006 de 6,92 euros y 6,25 euros, respectivamente.
Pero eso es sólo el precio medio máximo alcanzado en O Berbés. Individualmente, se registraron récords como los del camarón (181 euros el kilo), la cigala (138 euros), el santiaguiño (121) la nécora (111 euros) o la almeja fina, con 115 euros el kilo. Pese a todo, el consumo de alimentos del mar en Vigo es el cuarto más alto de España, con 42,7 kilos por persona y año, frente a la media española de 40 kilos.
Casi 800.000 toneladas
No es de extrañar cuando el puerto de Vigo movió en el 2006 casi 782.000 toneladas de pescados frescos y congelados, lo que representó más de la mitad de todos los productos pesqueros frescos, congelados y en conserva consumidos en España (1,48 millones de toneladas), según se desprende de los datos de la Autoridad Portuaria de Vigo, la Cooperativa de Armadores y el Ministerio de Agricultura y Pesca (Mapa). El rosario de empresas y de trabajadores directa o indirectamente vinculados a esta cadena es superior a los dos mil y a 25.000 (tanto a bordo de los buques como en tierra), respectivamente.
Las cifras revelan que el consumo de productos pesqueros en España tiene mucho que ver con el puerto de Vigo y con las flotas que están adscritas a esta instalación, que suman casi 400 unidades. Los grandes pesqueros que faenan en Malvinas, Namibia o de Argentina, por poner tres ejemplos, capturan y desembarcan en Vigo miles de toneladas (en torno a 120.000 toneladas) que permiten rebajar la dependencia que tiene España -y la UE en conjunto- de productos de la pesca, y que su propio caladero no produce. España consume casi 1,48 millones de toneladas anuales de productos de la pesca (está entre los cinco principales clientes del mundo, con 28,5 kilos por persona y año) y depende en extremo de las capturas realizadas en el exterior.
Por familias de productos, la partida más voluminosa de las descargadas en Vigo es la del pescado congelado, con 610.000 toneladas, de las que el 74% han arribado en contenedores, con un valor global de más de 1.000 millones de euros, y otras 97.000 en los buques congeladores que tienen su base en Vigo. La pesca congelada supuso la llegada al puerto de 14.000 contenedores refrigerados.