Según los convocantes,el grupo Imán y la comunidad Cristo de la Victoria, el centro tendría que haber empezado a funcionar en junio.
30 ago 2007 . Actualizado a las 18:38 h.Convocadas por el grupo Imán y la comunidad Cristo de la Victoria, alrededor de un centenar de personas reclamó ayer en la calle la puesta en marcha del albergue prometido por la Xunta, al tiempo que acusan a ésta, en concreto al departamento que dirige Anxo Quintana, y al Concello de Vigo de descortesía institucional por no contestar a ninguno de los escritos que les envían.
Antón Bouzas, coordinador del grupo, afirmó que, verbalmente, les han anticipado que el albergue en cuestión, que tendría que haber empezado a funcionar el pasado junio, ni se hizo ni se va a hacer. «Si prometer cosas que luego no se cumplen ya es grave, cuando esas promesas afectan a las personas más vulnerables de la sociedad, es horrible», asegura.
Llevan una década reclamando políticas e inversiones para atajar un problema que, lejos de solucionarse, dicen, se cronifica. Según Bouzas no es fácil saber cuántas personas sin techo hay en la ciudad. Sí saben que su centro del Casco Vello atiende alrededor de un centenar. Acuden por la mañana a lo que han bautizado como café-calor, al bocateo de las tardes, a diferentes cursillos, en busca de preservativos... Pero las noches, denuncian, han de pasarlas en la calle.
En verano aún se agudiza más el problema porque cierran los dos centros de las Misioneras del Silencio. «Se necesitan centros abiertos los 365 días del año y, sobre todo, se necesita que las administraciones se involucren y no traspasen a entidades privadas sus obligaciones». Dicen exigir algo tan sencillo como justicia social.