Desahuciada la pareja que se atrincheró en su casa de Salvaterra de Miño para que no la derribaran

La Voz VIGO

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El matrimonio se encontraba encadenado en su interior.

04 mar 2008 . Actualizado a las 12:18 h.

El Diario Oficial de Galicia anunció a principios de esta semana el desahucio forzoso de la vivienda de Mercedes Porto, vecina de Salvaterra de Miño, y hoy mismo su casa ya ha sido derrribada, para permitir las obras del puerto seco.

Para proceder al desalojo hasta el lugar se desplazaron dos furgonetas y cuatro vehículos de la policía, con alrededor de 20 agentes, que tuvieron que reventar la puerta para poder acceder a la vivienda ya que sus propietarios se negaron a abrirles. Incluso fue necesario llamar a un cerrajero. La pareja se encontraba encadenada a la vivienda en su interior y fueron desalojados por la policía para que la excavadora pudiese derribar su vivienda.

La vivienda, situada en la parroquia de Oleiros, en el término municipal de Salvaterra, tenía 242 metros cuadrados construidos en una planta y un semisótano en una finca de 1.600 metros de extensión. Sus paredes hoy estaban llenas de pintadas reinvidicativas, como por ejemplo: «os políticos rouban ós pobres para darlle ós ricos».

Durante el derribo, Mercedes Porto y su pareja no podían contener las lágrimas. Sintieron tanta impotencia, rabia y tantos nervios que horas después del desalojo Mercedes aún no eran capaz de hablar y de asumir lo que había pasado. Mientras familiares, vecinos y amigos respaldaban a la pareja con pancartas y gritando «esto es un atraco» e incluso algunos recriminaron a los policías acusándolos de venderse por dinero y de falta de humanidad.

Todo comenzó cuando hace tres años le comunicaron que su finca estaba afectada por el proyecto de plataforma logística Salvaterra-As Neves. Plisan, un polígono industrial de cuatro millones de metros cuadrados entre ambos municipios que albergará cerca de un centenar de empresas.

Mercedes Porto creía que le iban a ofrecer un precio razonable por su propiedad, pero desde la Administración le ofertaron tan sólo quince euros por metro cuadrado y le tasaron la casa por un precio que ella estima muy insuficiente. En total le prometieron 183.000 euros, según asegura la afectada.