Un comité científico, que seguirá investigando, propone inicialmente que cada caso se evalúe de forma individual
03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La Comisión Europea (CE) considera que los implantes mamarios fabricados por la empresa francesa PIP «no parecen suponer un riesgo más elevado» para la salud que otras prótesis similares, según dijo ayer un portavoz comunitario, quien, no obstante, destacó la necesidad de «evaluar individualmente cada caso».
El portavoz de Sanidad y Consumo, Fréderic Vincent, resumió los resultados del informe del grupo de expertos sanitarios de la UE, que señala que los datos médicos disponibles hasta la fecha «son insuficientes para sacar conclusiones firmes sobre el riesgo para la salud para las mujeres con implantes PIP».
El informe sí reconoce «ciertas preocupaciones sobre la posibilidad de inflamación» por la ruptura de los implantes, y recomienda que «cada caso sea evaluado de forma individual», según un comunicado del Ejecutivo comunitario.
Los expertos del Comité Científico de la UE Nuevos Riesgos para la Salud (Scenihr, por sus siglas en inglés) «han tenido que trabajar muy rápido y con datos muy difíciles de analizar», dijo Vincent en una rueda de prensa, y añadió que dicho grupo «seguirá investigando para analizar la situación con mayor profundidad».
La principal conclusión del informe es «que no parece haber un riesgo sanitario más elevado para los pacientes portadores de estos implantes (PIP) que para los de otros tipos de prótesis», destacó el portavoz.
Una composición variable
El mayor problema detectado por los expertos es «el riesgo de rotura del lote de los implantes con el paso de los años», afirmó Vincent.
No obstante, los expertos no han podido determinar si dichos implantes «son más propensos a fallar que los de otros fabricantes», debido a que las prótesis de PIP «varían de forma considerable en su composición, y por ello su rendimiento y características pueden cambiar sustancialmente».
La retirada, a debate
La decisión final sobre la retirada masiva de los implantes corresponde a cada Estado miembro, recordó el portavoz, quien también indicó que hasta ahora cinco países de la UE -Francia, Alemania, República Checa, Holanda y Bélgica- han recomendado extraerse los implantes PIP a todas las portadoras de los mismos. Mientras, otros países como España o el Reino Unido solo consideran necesario extraerlas si se han producido fugas, aunque sí aconsejan a todas las portadoras someterse a revisiones exhaustivas.
Mejorar la vigilancia
Bruselas debatirá con los Estados miembros sobre cómo mejorar la vigilancia de los dispositivos médicos dentro del actual marco normativo, y también contempla revisar la legislación vigente para reforzar los controles.
Entre las posibles mejoras que están sobre la mesa, la UE propone llevar a cabo «inspecciones sorpresa» a los fabricantes o tomar un mayor número de muestras sobre los productos que ya hay en el mercado.