El agua de las lluvias puede llegar a triplicar la productividad de las rías

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

Los 25.000 análisis realizados durante dos años en Vigo apenas detectan contaminación en las precipitaciones

11 ene 2011 . Actualizado a las 11:54 h.

Las rías gallegas poseen un mecanismo de defensa desconocido hasta la fecha: el agua de lluvia. Si hasta ahora se conocía que los afloramientos marinos -que transportan por el efecto del nordeste las aguas frías y ricas en nutrientes del fondo a la superficie- eran la principal causa de la enorme productividad de las Rías Baixas, una investigación desarrollada por el Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo (CSIC), el laboratorio de Medio Ambiente de Galicia y MeteoGalicia ha puesto ahora en evidencia que la lluvia se convierte también en una alternativa fundamental en la aportación de nutrientes al agua marina cuando el viento declina.

Este fenómeno es apreciable en los meses de otoño e invierno, pero especialmente en los de primavera, en los que se ha constatado que el aumento de fitoplancton y bacterias esenciales para la riqueza de la vida marina se multiplica hasta por tres un día después de llover. Este efecto, sin embargo, no es continuado, ya que se disipa a las 48 horas, por lo que la productividad depende del número de días mantenido de lluvia.

Los investigadores tomaron durante dos años 650 muestras de agua de lluvia procedentes de ambientes rurales (O Viso-Redondela), marinos (islas Cíes) y urbanos (Bouzas). En cada una de ellas examinaron 40 variables hasta completar más de 25.000 análisis. En las gotas de lluvia detectaron nutrientes como nitratos, nitritos, amonio o nitrógeno, que favorecen la productividad del fitoplancton y las bacterias marinas. Pero también analizaron trazas de metales pesados como plomo, mercurio o manganeso, aunque en ningún caso detectaron niveles de concentración por encima de los permitidos. Lo que comprobaron tras realizar un experimento controlado en el que añadieron agua de lluvia al de las rías, en una reproducción de las condiciones en que se dan de forma natural en la ría de Vigo, fue que el efecto positivo de los nutrientes tuvo un peso mayor que el hipotético perjuicio que podían arrastrar los contaminantes.

«O que fixemos foi demostrar que todo o que había na auga de chuvia deu un resultado positivo ao interaccionar coa do mar», explica el científico Xosé Antón Álvarez Salgado, del Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo. La aportación de nutrientes viene dada tanto por la lluvia directa como por la arrastrada por los ríos. El experimento, que se hizo en la ría de Vigo, es extrapolable a las Rías Baixas, afectadas por los afloramientos de temporada, al igual que a otras zonas del mundo con unas condiciones parecidas, como Chile u Oregón.

Compensación

El hallazgo es especialmente importante porque por primera vez se ha demostrado el efecto beneficioso de la lluvia en la productividad biológica de las rías. «Ata o de agora -apunta Salgado- sempre traballábamos coa hipótese de que os afloramentos costeiros eran o motor da produtividade das rías, e segue a ser o principal, só que agora tamén sabemos que a chuvia tamén ten un efecto importante». Suele ocurrir que cuando llueve no sopla el nordeste, el viento que favorece los afloramientos, por lo que es en estos casos cuando la lluvia puede tener un efecto compensador en la aportación de nutrientes.