Intentarán influir en la herramienta de administración de proyectos de I+D+i más importante de Europa
10 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.Las universidades gallegas estudian abrir en Bruselas una oficina permanente para hacer lobby por su cuenta ante las instituciones comunitarias, y lograr así una mayor participación en los fondos europeos, especialmente los relacionados con la innovación, la investigación y el desarrollo tecnológico.
Según fuentes del sistema universitario gallego, las tres instituciones planean instalarse en la sede que el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) tiene en la capital belga. Esa delegación funcionaría al margen de la que la Oficina Internacional de Proxectos de I+D+i de la Consellería de Economía e Industria tiene en las instalaciones de la Fundación Galicia Europa en esa ciudad.
Imagen visible
«Necesitamos una presencia máis intensa e personalizada. A idea é facer máis visible a imaxe das universidades galegas en Bruxelas», aseguran las citadas fuentes. También subrayan que una delegación permanente permitirá a las tres instituciones participar e influir con más garantías en el diseño de la octava edición del Programa Marco de Investigación. Se trata de la herramienta de financiación de proyectos de I+D+i más importante de Europa, que en su séptima versión, durante el período 2007-2013, puso a disposición de los investigadores europeos una bolsa de más de 7.200 millones de euros anuales.
Con cargo a esos fondos, que hasta ahora han sufragado proyectos en Galicia por valor de más de 24 millones, las universidades figuran a la cabeza del listado de instituciones gallegas con más propuestas aprobadas por la Comisión Europea.
Además, con su presencia diferenciada en Bruselas, las universidades pretenden también optar a otro tipo de ayudas ajenas a ese programa y que no tienen que estar exclusivamente dirigidas a I+D+i, como sucede con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). Ese instrumento ofrece a Galicia cerca de 5.700 millones de euros durante ese septenio para sufragar proyectos de todo tipo, relacionados con el desarrollo socioeconómico y medioambiental y en colaboración con las autoridades nacionales y autonómicas.
Absorber fondos
«A crisis restou moita capacidade financeira ás administracións, e existe o perigo certo de que moitos deses cartos non se poidan absorber por falta de cofinanciamento. Pero nós somos o mediador perfecto entre o ámbito institucional e o sector privado para promover proxectos que permitan que esas partidas non cheguen a perderse», explican las mismas fuentes.
Eso es lo que hacen ya desde hace años muchas universidades europeas, que disponen en Bruselas de delegados propios que mantienen contactos permanentes con las instituciones comunitarias, lo que les permite no solo contar con acceso preferente a la información sobre las nuevas posibilidades de financiación, sino también sobre los proyectos legislativos en marcha.
Ese es el modelo que han escogido los centros de la Alianza Universitaria a Cuatro -la Autónoma y la Carlos III de Madrid, y la Pompeu i Fabra y a la Autónoma de Barcelona-, que desde hace años mantienen una oficina conjunta en la sede del CSIC en Bruselas. Desde ella, aseguran, mantienen «un contacto directo con la Comisión Europea con el objeto no solo de poder influir directamente en la toma de decisiones, sino también de proporcionar una asistencia personalizada en Bruselas a los investigadores que así lo soliciten».