Beatriz Mato: «El día que nos paguen lo que deben, que nos exijan responsabilidades»
SOCIEDAD
Defiende con firmeza el trabajo de la Xunta en la atención a dependientes y recalca que si el Estado pusiese tanto dinero como Galicia hoy no habría lista de espera
26 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La próxima semana, unos 5.000 gallegos más engrosarán la lista de espera para acceder a alguna prestación de la ley de dependencia, aunque ya hay 14.000 reconocidos por la Xunta sin recibir ninguna atención. La conselleira del ramo, Beatriz Mato, no se cansa de repetir que el modelo no puede primar la demagógica entrega de dinero en detrimento de la calidad del servicio, y que el Estado debe abonar la mitad de los gastos si se quiere que la ley sea realmente eficaz.
-¿Qué opinión le merece el dictamen del Observatorio de la Dependencia, que aprueba el trabajo de Galicia aunque dice que la comunidad invierte menos por habitante que la Administración central?
-Es interesante que los trabajadores sociales y los directores de los centros evalúen a las comunidades autónomas. Uno puede darles credibilidad o no, porque no se trata de un dictamen oficial, pero es un esfuerzo que hacen y como tal tengo que reconocerlo. Ahora bien, mi batalla, que es la pelea por que el Estado afronte su parte de la financiación de la dependencia, nunca la dejaré. El Estado paga 98 millones de euros y la Xunta, 254. El día que nos paguen lo que deben, que nos exijan todo tipo de responsabilidades.
-Sin eso, ¿se puede mantener la ley tal y como está?
-No es viable, y nunca lo será.
-¿Qué pasaría si el Estado abonase lo justo?
-Es lo que más me duele. Si el Estado pusiese 254 millones de euros como nosotros, ahora mismo no quedaría en Galicia ningún dependiente sin atender.
-En cuanto al aprobado del Observatorio al desarrollo de la ley en Galicia, ¿qué piensa?
-Creo que lo más fácil es olvidarse de buscar la excelencia y optar por ese café para todos que supone la paga de cuidador familiar. Pero es un error porque no garantiza que esa persona recibe la atención que realmente necesita.
-Por no hablar del precio físico y mental que supone para una persona cuidar a un dependiente de su familia.
-Efectivamente. Por eso hemos puesto en marcha los cursos de formación para los cuidadores no profesionales, para darles mínimos conocimientos.
-En unos días se integrará en la ley un nuevo grupo de dependientes, los de grado 1 nivel 2, moderados.
-El 1 de enero ya tengo a unos 5.000 que tienen derecho a recibir atención, porque son personas que solicitaron su integración en la ley hace tiempo y ya tienen la valoración hecha.
-Dependientes por los que el Estado pagará -por cabeza y mes- 60 euros. Eso fue lo que se aprobó en el Consejo Interterritorial de la Dependencia.
-Sí, y no fue por unanimidad, como he leído. Unánime fue la aprobación de la primera parte, la que se refiere al incremento de las cuantías adaptándolas al IPC, pero la integración de nuevos dependientes...
-¿Cuáles son sus quejas tras el consejo?
-Dos cosas. Por una parte, las cuantías se aprobaron a ocho días de que ese grupo entrase en la ley, y las comunidades tuvimos que presentar nuestros presupuestos intuyendo lo que la Administración central iba a aportar; por otra parte, cae otra vez en el mismo error de los anteriores grados, y el Estado tenía que haber aprendido. El propio Gobierno central se da cuenta del error, porque paga 60 euros pero entiende que el dependiente tiene derecho a recibir 300 para pagar un servicio que lo atienda; y yo me pregunto, ¿de dónde salen los 240 que faltan? De la Xunta. Eso no es cofinanciar la ley al 50%. Mi propuesta [que apoyan Castilla y León, Murcia, Madrid y La Rioja] es que cada mes, en vez de recibir dinero por el número de dependientes atendidos, las comunidades autónomas digan «tenemos tantos casos de ayuda familiar a tanto dinero» y el Estado pague la mitad y la comunidad, la otra parte.
-El Gobierno anunció que se va a revisar la ley, y en eso sí que están todos de acuerdo.
-Cuando la ley se aprobó en el 2007 se decía que en septiembre del 2010 habría una revisión. Se trata de una ley muy ambiciosa y nueva y había que ver si se seguía el camino correcto. No se hizo, dicen que por el cambio de ministra. La pasada semana, ella tuvo un gesto con todos nosotros y dijo que iba a contar con las comunidades. Entonces yo le dije que era lo lógico, porque somos los que desarrollamos la ley, y le reclamé que además de las buenas palabras, nosotros pudiésemos actuar en esta revisión.
-Siguiendo con el dictamen del Observatorio, no todo fueron cosas malas. Al reconocimiento del esfuerzo hecho en Galicia se suma la valoración de varios proyectos calificados como buenas prácticas, ejemplo para el resto del país.
-Hay dos cosas muy importantes en ese sentido. En el primer trimestre del 2011 presentaremos una carta de servicios para atender a la dependencia en la que se definan todas las posibilidades que se pueden dar en Galicia. Estamos viendo que lo mejor en muchos casos es combinar varios servicios: ayuda en el hogar combinada con unas horas de fisioterapia en un centro, por ejemplo.
-Eso es tanto como un servicio a la carta. ¿Se podría implantar en Galicia?
-Esa es nuestra intención, porque vuelvo a decir que nuestra apuesta es por la excelencia, entendiendo al dependiente y a su proyecto vital. El segundo programa que se va a desarrollar es un estudio en colaboración con la Universidade de Santiago y la Fundación Caixa Galicia, y que trata de adelantarnos al futuro y tener capacidad de planificación.
-¿Es que no la tienen ahora?
-A veces me parece que reaccionamos en la medida en que recibimos peticiones o propuestas. Ahora, con este estudio, lo que vamos a ver es todas las implicaciones futuras: qué servicios se demandan en cada zona y qué repercusiones económicas tendría su implantación; por ejemplo, tal vez en un concello del interior de Lugo no funcione un centro residencial, pero qué pasaría si fomentásemos la instalación de una empresa de servicios a domicilio... Para eso tenemos que conocer exactamente la situación de cada zona y cuál será su evolución demográfica. Solo así podremos planificar, porque la atención que se da es necesaria pero a veces está mal planificada.
-Como ocurre con la asistencia personal. Los dependientes que quieren contar con la figura de un ayudante se encuentran con que actualmente se les reducen las horas o se les impone la persona a contratar.
-Hay un convenio que heredamos del bipartito, pero a día de hoy puedo decir que la Xunta no impone jamás un asistente personal en concreto. Es el dependiente el que puede elegir quién le ayuda, aunque sí es cierto que casi todo el mundo acude al servicio que se ha convenido para encontrar un asistente personal.