Una gran bodega de Oporto apuesta por la Ribeira Sacra

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE/LA VOZ.

SOCIEDAD

Niepoort amplía sus proyectos fuera de Portugal con un vino elaborado en Amandi

17 sep 2010 . Actualizado a las 03:55 h.

La bodega Niepoort, propiedad de una familia de origen holandés vinculada desde hace tres siglos al vino de Oporto, ha elegido Ribeira Sacra para uno de sus proyectos internacionales. A través de un acuerdo con Adega Guímaro, que le ha cedido un viñedo situado en la zona de Amandi, se dispone a sacar al mercado las primeras 1.100 botellas de un tinto con crianza en barrica. Esa es la producción de los bancales de la vieja viña de Ladredo, que da nombre a la flamante marca de Dirk Niepoort, sin duda el bodeguero de moda en Portugal.

Niepoort es una firma famosa por sus oportos, lo que no impide que en los últimos años años haya liderado la denominada revolución de los Douro boys , bodegueros que han logrado situar también los vinos de mesa de esta región entre los mejores del mundo. «El oporto es un vino único, conocido internacionalmente, pero sus mercados están ya muy maduros, no hay mucho margen de crecimiento y hay que explorar otros caminos», explica Luis Seabra, enólogo de Niepoort, mientras supervisa el embotellado del Ladredo 2008, primera cosecha que elaboran con la contraetiqueta de Ribeira Sacra.

El impactante paisaje de los bancales del Sil, similar al del Douro pero libre aún de reconversiones para el uso de maquinaria, animó a la bodega a incluir un vino de Ribeira Sacra entre los proyectos que desarrolla fuera de Portugal. «Habíamos oído hablar de la Ribeira Sacra y nos decidimos a visitarla. Dirk y yo íbamos en coche, con la música muy alta, y al salir de una curva nos sorprendió la imagen de los viñedos del Sil. Estuvimos un buen rato en silencio mirando aquello y decidimos que merecía la pena hacer un vino allí», rememora el enólogo.

Vino fortificado

El catálogo de marcas de Niepoort se amplió en los últimos años con un vino fortificado (misma técnica del oporto) que elabora en Sudáfrica y un tinto de la variedad blaufränkish para el que ha recurrido a viñedos localizados en Austria, entre otras experiencias que son el resultado de los viajes, la culminación de muchas pruebas y el gusto personal del bodeguero. En Ribeira Sacra, el acuerdo con Guímaro llegó de la mano de Raúl Pérez, que elabora en esta bodega El Pecado, tinto gallego de culto gracias a las altas puntuaciones de Robert Parker.

«Pedro Rodríguez [bodeguero de Guímaro] nos ayuda mucho. Nos enseñó todos sus viñedos y elegimos el de Ladredo, que por suelo y altitud era el ideal para hacer vinos con frescura, con acidez, para disfrutar en la mesa y no para catar, que es lo que nosotros buscamos», dice Seabra.

La experiencia de Niepoort en la Ribeira Sacra nace con vocación de continuidad. De hecho, la cosecha del 2009 se está afinando entre las barricas de Adega Guímaro. «El mercado internacional está cansado de vinos muy potentes, lo que va a vender es el estilo de Ribeira Sacra. Fuera de España cada vez se habla más de ella y tendrá mucho futuro si sus bodegas trabajan bien y se saben promocionar», apunta el enólogo.