El cloro de las piscinas cubiertas puede llegar a ser nocivo

Cristian Reino / Colpisa

SOCIEDAD

Un estudio científico aconseja no abusar de los desinfectantes en las piletas porque pueden ocasionar problemas respiratorios.

13 sep 2010 . Actualizado a las 20:56 h.

Los expertos coinciden en que la natación es el deporte más completo que hay y que previene de un sinfín de enfermedades. Pero también entraña riesgos para la salud. Un estudio publicado este lunes en la revista Environmental Health Perspectives (EHP) concluye que nadar en piscinas cubiertas tratadas con cloro puede ocasionar problemas respiratorios e incluso daños en el ADN.

El informe, coordinado por investigadores del CREAL (Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental) y el IMIM (Instituto de Investigación Hospital del Mar de Barcelona), analizó la sangre de 49 nadadores sanos y detectó que en todos ellos «había aumentado la presencia de micronúcleos, unos biomarcadores predictores del cáncer». «Esto no significa que vaya a surgir un cáncer, ni mucho menos», tranquiliza Manolis Kogevinas, coautor del estudio.

En su opinión, es infinitamente peor fumar o incluso caminar por una calle con tráfico. «En ningún caso queremos que se deje de nadar, sino que pretendemos fomentar la reducción de productos químicos en las piscinas», afirma. De hecho, cree que la reducción de estos elementos tóxicos se puede conseguir aplicando con rigurosidad medidas como ducharse antes de nadar, utilizar gorro de baño, evitar orinar en las piscinas (algo más generalizado de lo que pudiéramos imaginar, según el científico) y realizar un mantenimiento adecuado de las piletas, según el informe.

Los productos nocivos para la salud formados en las piscinas son fruto de las reacciones químicas surgidas entre los desinfectantes del agua de las piscinas como el cloro y la materia orgánica, que se presenta de manera natural o bien es introducida por los nadadores a través del sudor, las células de la piel y la orina. Estudios epidemiológicos previos, añade el estudio, encontraron una asociación entre la exposición a estas sustancias de la desinfección del agua y el riesgo de cáncer de vejiga.

Investigadores del CREAL afirman que «ahora son necesarias más investigaciones sobre los efectos genotóxicos y respiratorios de las exposiciones de larga duración». También se señala la necesidad de nuevas investigaciones sobre una serie de piscinas bajo diversas condiciones de mantenimiento y uso, así como de los posibles efectos de la amplia gama de compuestos presentes en el agua de piscina. Se trata de resultados que deben ser confirmados en estudios con un número más elevado de participantes, concluyen.