¿Qué miden los ránkings?

Julio Abalde

SOCIEDAD

Desde hace tiempo se trata de valorar la actividad de las universidades por el lugar que ocupan en los ránkings. Vemos el puesto de las nuestras y nos preguntamos: ¿cómo es posible que no aparezcan en los primeros lugares? Y también si eso indica la baja calidad de nuestras instituciones.

Los ránkings miden fundamentalmente las actividades de investigación: publicaciones, patentes..., lo que facilita el avance de los centros científico-tecnológicos frente a las universidades españolas, con un peso importante de los estudios jurídico-sociales y humanísticos.

Ninguno incluye aspectos que incidan directamente en los resultados: la relación profesor/estudiante, la capacidad de financiación del sector privado o la inversión en relación al PIB realizada por las autoridades competentes, en nuestro caso la Xunta. En ningún ránking aparecen indicadores relativos a los resultados de formación y docencia. Los titulados y su capacidad son los auténticos olvidados.

A pesar de esto, es cierto que los ránkings son instrumentos útiles de diagnosis para conocer la situación de las universidades en su entorno, y nos indican cómo evoluciona cada institución. Año tras año, la situación de los centros académicos españoles mejora en los distintos ránkings a nivel mundial, lo que indica el trabajo desarrollado y la preocupación de las instituciones por prestar el servicio que la sociedad espera de ellas.