El suceso no provocó víctimas y ocurre cuatro meses después de que un pozo de BP causara una gran marea negra
03 sep 2010 . Actualizado a las 03:43 h.A las diez de la mañana de ayer explotó una nueva plataforma petrolífera a 200 kilómetros al oeste del pozo de BP que se hundió el pasado 20 de abril y causó la mayor marea negra en la historia de Estados Unidos. Este nuevo desastre ha ocurrido en una instalación de la empresa Mariner Energy que tenía, en el momento del accidente, siete pozos activos.
Los 13 trabajadores que estaban a bordo de la instalación fueron rescatados, aunque uno estaba herido. Los empleados tuvieron tiempo de ponerse los trajes especiales con los que cuentan para estos casos y arrojarse al mar. Los trajes están preparados para flotar y proteger del frío de las aguas. El siniestro se inició poco después de las diez de la mañana, cuando el servicio de emergencias recibió la primera llamada de alerta sobre el accidente. Rápidamente, el servicio de guardacostas se puso en marcha y en unos minutos ocho helicópteros y varios buques salían hacia el lugar.
En un principio, la empresa propietaria de la plataforma descartó que hubiera fugas de petróleo e incluso aseguró que la instalación no estaba operativa. Pero poco después el gobernador de Luisiana contradecía esta información. A primera hora de la tarde, la máxima autoridad del estado, Robert Jindal, aseguró que la plataforma sí estaba extrayendo petróleo ya que tenía siete pozos operativos. Y afirmó que se había comunicado la presencia de manchas de crudo en las cercanías de la instalación, pero también dijo que los helicópteros y aviones que habían sobrevolado la zona no habían encontrada nada. El servicio de guardacostas, de hecho, detectó una mancha de crudo de 1.600 metros de largo por 30 de ancho en las inmediaciones de la plataforma.
El gobernador Jindal insistió una y otra vez en que era muy pronto para llegar a conclusiones y recordó las primeras informaciones cuando se produjo la explosión del pozo de BP. «En un primer momento -indicó- se nos dijo que no había derrame. Y después, que se detendría inmediatamente. Ya vimos que aquello no era cierto», aseguró el gobernador. Y añadió que la información iría cambiando a lo largo de las horas de ayer. «Debemos esperar lo mejor y estar preparados para lo peor», subrayó Jindal.
Encallado en el Ártico
Por otra parte, un petrolero de la compañía Woodward's Oil que transporta nueve millones de litros de gasoil encalló en el Ártico canadiense, en la ruta conocida como Paso del Noroeste. Los guardacostas precisaron que de momento no hay signos de fuga del combustible.