La hija de Bebeto encontró el amor

La Voz REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

Stephannie Oliveira lleva diez meses de relación con Raphael Lacchine, un modelo brasileño que ya se encuentra totalmente integrado en la familia del ex futbolista

08 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Modelo brasileño. Veintiún años. 1,84 metros. 70 kilos. Rubio. Ojos azules. Imagen de Diesel Underwear y Cavalli. Desfiló en Milán, París y Río. Es la carta de presentación de Raphael Lacchine, el joven que ha robado el corazón de Stephannie de Oliveira, la hija de Bebeto.

La pareja se conoció hace dos años y desde octubre mantienen una relación que la modelo de 19 años califica de «estable y con mucho futuro».

«Lo conocí por trabajo. Él vivía en París y yo en Milán. Hablábamos todos los días por Internet. Pero no se me declaró hasta el 30 de octubre pasado, su cumpleaños. Al día siguiente fui a París a un trabajo. Él me recogió en el aeropuerto y desde entonces estamos juntos. Lo más bonito fue al tercer día de estar allí cuando, una noche, delante de la torre Eiffel, me dijo lo enamorado que estaba de mí», relata emocionada la joven carioca.

Raphael tampoco oculta sus sentimientos. Vivir al lado de Stephannie le parece un sueño. «Ella es todo para mí. La razón de mi vida. Me conquistó con su manera de ser: extrovertida, siempre positiva y, sobre todo, muy cariñosa. Es la mejor novia del mundo». Mientras, ella destaca el cariño que su amado le da y su coincidencia de caracteres. «Nunca nos aburrimos. Aunque estemos horas y horas juntos, siempre sabe divertirme. Nos queremos mucho y estamos seguros de que acabaremos casándonos».

De momento, aunque no hay fecha, van por buen camino, ya que incluso tienen la bendición de un Bebeto que se lo hizo pasar mal a Raphael antes de conocerlo. El joven recuerda aquel día: «Estaba muy nervioso. Siempre lo admiré. Cuando yo jugaba al fútbol celebraba los goles imitando el gesto que él hizo famoso de acunar a un niño. El día que fui a su casa me temblaban las piernas. Pero enseguida me hizo sentir bien. Ahora lo quiero como a un padre».

Bebeto, un suegro celoso

Bebeto también tiene palabras de elogio hacia su yerno. «Es uno más de la familia. Al principio, cuando la niña dijo que tenía novio, claro que te preocupas. Admito que sentí celos, pero es ley de vida. Ahora que conocemos a Raphael, tengo que decir que me encanta. El cariño con el que trata a Stephannie...», reconoce.

Pero el ex futbolista no siempre pensó así. Lo cuenta Denise, su esposa: «Él siempre dijo que no quería que su niña tuviera novio. La primera vez que vino Raphael a casa teníamos reunión familiar. Jugaron un partido y todos lo amenazaban con romperle una pierna. Bebeto lo tenía todo organizado (se ríe). Ahora lo aprecia mucho».

Y es que para Bebeto, como para cualquier padre, lo más importante es la felicidad de su hija. Y, la de Stephannie, pasa por estar al lado de este estudiante de ingeniería de petróleo, que en su día fue portada de la revista gay Tetu, y que sueña con poder trabajar algún día en Galicia junto a amada.