Bollería industrial y chucherías alteran la dieta de los niños gallegos

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

Siete de cada diez menores abusan de su consumo en detrimento de la merienda tradicional, más sana

09 jun 2010 . Actualizado a las 10:47 h.

La bollería industrial, las chucherías y las bebidas azucaradas se abren hueco en la dieta de los niños gallegos y van desplazando a la merienda tradicional, la del bocadillo, la leche y la pieza de fruta, mucho más sana.

El 70% de los niños gallegos abusan de las chucherías y la bollería industrial al consumirlas regularmente durante la semana. En el grupo de 3 a 6 años esa cifra aumenta al 74%, mientras el 72% de los adolescentes de 12 a 14 años consumen a diario las denominadas bebidas blandas (no alcohólicas, ricas en azúcar).

Estos alimentos, a los que, según los expertos, se está dando prioridad en la merienda de los niños, son rápidos de consumir, muy energéticos, ricos en azúcares simples y grasas (especialmente saturadas e hidrogenadas o trans) y pobres en nutrientes y componentes funcionales. Por tanto, se consideran alimentos no saciantes y con baja capacidad para suprimir el hambre, por lo que se ingiere más cantidad y se tiene apetito antes. Estos datos corresponden al estudio Thao Santiago de Compostela 2009-2010 , enmarcado en el proyecto Galinut y realizado por la Unidad de Investigación en Nutrición y Desarrollo Humano de Galicia, del departamento de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago. El trabajo está dirigido por los profesores Rafael Tojo y Rosaura Leis.

Uno y otro inciden en la importancia de recuperar la merienda tradicional, «compuesta básicamente -explica Rosaura Leis- por una pieza de fruta y un producto lácteo, que pueden acompañarse además por un trozo de pan o un bocadillo, siempre que lo que se ponga dentro sea, por ejemplo, fiambre magro, no graso. Esta merienda -prosigue- es una buena estrategia para prevenir el sobrepeso y la obesidad y asegurar el cumplimiento de las recomendaciones nutricionales en cuanto al aporte de energía, macronutrientes y micronutrientes de nuestros niños y adolescentes».

Pero con los nuevos productos, la merienda de la tarde supone un 19% de las calorías totales de la dieta y aporta alrededor del 20% de la grasa total ingerida durante el día, y el 21% de la saturada. En el Thao Santiago 2010 se pone de relieve que el 66% de los niños de 3 a 6 años no llevan nunca o casi nunca fruta al colegio para su merienda, cifra que asciende a más del 70% entre los de 10 y 12 años, a pesar de que la fruta «debe ser uno de los alimentos prioritarios en las meriendas y pequeñas colaciones de los niños», sostiene el estudio.

Problemas en el desayuno

Los expertos recomiendan que los menores hagan un desayuno fuerte y una pequeña merienda a media mañana. Pero, según Rosaura Leis, «el 25% de los niños gallegos desayunan mal, con pocos nutrientes, y uno de cada diez llega al colegio en ayunas».

Además, seis de cada diez escolares gallegos no toman nada a media mañana, «y si lo hacen -continúa la pediatra-, es a base de bollería industrial, rica en azúcares simples, grasas saturadas y trans, prohibidos incluso en algunos países».