«L'enfant terrible», que prepara el vestuario de la próxima película gallega de Almodóvar, pone fin a una de las alianzas más creativas de la costura
28 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Jean-Paul Gaultier, para muchos el diseñador más grande de todos los tiempos, hizo crujir ayer el mundo de la moda al anunciar su ruptura con Hermès tras siete años de fecunda colaboración.
L'enfant terrible
da plantón a la firma francesa, en la que llevaba la dirección artística del prêt-à-porter femenino, porque quiere volar libre, sin ataduras. La empresa vendió ayer este divorcio como una separación amistosa, en un comunicado oficial que rechina por los cuatro costados: «Le agradecemos su gran aporte creativo. Se va para centrarse en sus propios proyectos», dice la nota, escueta. En octubre presentará la colección primavera-verano 2011, que será su última aportación a la marca.
Y huele aún más raro que Hermès haya elegido para sustituir al genio a un Christophe Lemaire, responsable creativo de Lacoste, que posee una formación sólida en casas francesas de postín, pero que es casi un desconocido en la alta costura y un relevo gris para tan talentosa referencia.
Iconos creativos
A sus 58 años, Gaultier va dejando a su paso un reguero de iconos del mundo de la costura, como el corsé rosa de senos cónicos que diseñó para Madonna con motivo de su célebre gira Blonde Ambition Tour. La ropa interior se vuelve exterior para liberar a la mujer del tradicional encorsetamiento de esta prenda. A Gaultier se debe también la más radical supresión de barreras entre la moda masculina y la femenina o la introducción de elementos del punk en sus diseños, que combina frecuentemente con un barroquismo exuberante.
Las razones económicas podrían estar detrás de este divorcio. A pesar de que Hermès presumió de una facturación de 2.085 millones de euros en el 2009, la cifra supuso un retroceso del 3% respecto al año anterior y las perspectivas para el futuro no son halagüeñas. Con todo, la versión oficial dice que la empresa seguirá manteniendo el 45% de las acciones de la firma del diseñador, de la que es segundo accionista tras el propio Gaultier.
«Si Madeleine Vionnet ha sido la mejor modista del siglo XX, Jean-Paul Gaultier es el mejor modisto. El número uno en creatividad y sentido comercial. Simplemente, un genio. Y además, un tipo simpatiquísimo», sentencia el diseñador gallego Antonio Pernas.
En su opinión, Gaultier toma la decisión correcta con su emancipación absoluta, «porque los genios siempre aciertan, por eso son genios. Supongo que lo hace para tener mayor libertad creativa, pero habría que saber exactamente cómo está el tema económico», insinúa.
En el cine
Una inmensa creatividad vinculó a Gaultier al cine, arte en el que diseñó para Peter Greenaway o Pedro Almodóvar. En el caso del español, tomó parte en Kika y en La mala educación , esta última, rodada en Galicia. Y volverá a vincularse a esta tierra en el próximo proyecto del director manchego, La piel que habito , para el que ya se han buscado localizaciones en A Estrada.