Un estudio revela que dormir junto a una lámpara, un radiodespertador o un móvil perjudica la salud

A. Posilio

SOCIEDAD

24 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un estudio presentado ayer por la Fundación para la Salud Geoambiental asegura que dormir junto a lámparas, radiodespertadores o teléfonos inalámbricos en las mesillas de noche puede provocar problemas de salud, que se manifiestan con dolores crónicos o enfermedades psicosomáticas.

Así lo aseguró Fernando Pérez, vicepresidente de esta fundación, que inició ayer su andadura con el objetivo de investigar y concienciar sobre los efectos de las radiaciones en la salud. Según este trabajo, mantener encendido el router wifi todo el día o dormir pared con pared con electrodomésticos también puede dañar la salud.

«Los problemas de estos aparatos es que emiten campos electromagnéticos, especialmente los transformadores de electricidad y las señales telefónicas, que pueden causar cansancio inexplicable y disfunciones en el sistema inmunológico que pueden derivar en tumores», manifestó este experto.

Además, explicó que la legislación española establece unos límites máximos para las ondas, radiaciones y campos electromagnéticos que son 4.000 veces superiores a los recomendados. Así, en cuanto a radiaciones artificiales, recordó que en el año 2002 la Convención de Salzburgo recomendó limitar la radiación máxima en todas las altas frecuencias a diez microvatios por centímetro cuadrado, y a 0,1 en las frecuencias de telefonía móvil.

«La tecnología avanza a pasos agigantados y cada vez estamos expuestos a más fuentes de radiación, pero las leyes no se están adaptando a esta realidad», añadió Pérez. Por esta razón, en Francia están eliminando las redes wifi de bibliotecas, colegios y lugares públicos, según informó Fernando Pérez.