Once menores de 12 años, entre los ingresados por anorexia o bulimia

SANTIAGO CIUDAD

Más del 96% de las personas afectadas son mujeres, una cifra superior a la incidencia media de España

22 feb 2010 . Actualizado a las 09:23 h.

Los hospitales del Servizo Galego de Saúde han tenido entre los años 2003 y 2008 un total de 360 ingresos por anorexia nerviosa -rechazar la ingesta de alimentos para mantenerse delgado o en un peso que la persona enferma considera idóneo- o bulimia nerviosa -comer vorazmente y después provocar vómito, usar laxantes o valerse de otras conductas inapropiadas para intentar perder peso-, lo que supone un promedio de algo más de uno a la semana.

Estos trastornos de la alimentación se han presentado en la red sanitaria pública gallega más acusadamente en mujeres, que han supuesto el 96% de las personas ingresadas por anorexia nerviosa y el 97% de las de bulimia nerviosa, manifiesta Manuel Arrojo, jefe de salud mental de Sanidade, quien apunta que hay pacientes con más de un ingreso. En España, según un estudio del psicólogo Fernando Fernández Aranda, del Hospital de Bellvitge, la incidencia media en los últimos años ha sido del 90% en mujeres y del 10% en varones.

Unidad especializada

La edad media de los pacientes con anorexia ha sido de 22 años; y se contabilizaron once internamientos en esos seis años (un 3,6% del total) de menores de 12 años. La media de edad de las personas enfermas de bulimia ha sido de 25 años, y ninguno tenía 12 o menos años.

En el hospital compostelano de Conxo funciona la unidad más especializada de la sanidad pública gallega para asistir los casos graves de desórdenes de la alimentación. El endocrinólogo Felipe Casanueva, responsable de este centro, explica que les llegan casos fracasados en otros hospitales.

En Santiago, profesionales de endocrinología, psiquiatría, psicología, trabajo social y enfermería hacen seguimiento al menos cinco años a las afectadas. Les enseñan a alimentarse correctamente y a mantenerse. Según afirma Casanueva, se estabiliza la anorexia y crecen la bulimia y otros trastornos. En 12 años, la base de datos de esta unidad contabiliza unos 1.600 pacientes, y las edades más habituales oscilan entre los 18 y los 35 años, afirma.

Camas insuficientes

Sin embargo empiezan a recibir casos más jóvenes, desde los 14 años. Disponen de 5 camas de hospitalización prolongada, que han quedado insuficientes, admite Casanueva; y tienen más recursos para atender las urgencias, que se internan «siempre de inmediato», sobre todo para solucionar la grave desnutrición que presentan las personas afectadas. También funciona un hospital de día, donde las pacientes desayunan, comen y se les sigue durante varias horas, aunque van dormir a sus casas.

Esa unidad compostelana está pensada para personas adultas. Los menores se asisten en pediatría o en unidades de salud mental infantojuvenil. En otros hospitales gallegos, las unidades de salud mental, endocrinología, medicina interna y psicología tratan también casos, la mayoría de forma ambulatoria.

En servicios de pediatría de los hospitales se ingresan casos más precoces, incluso de 8 y 9 años en Santiago, pero no son anorexia nerviosa, sino otro tipo, matiza Casanueva. «La nerviosa, la más preocupante por su carácter psicológico, requiere una madurez y tener una imagen del propio cuerpo que no se consiguen como mínimo hasta la preadolescencia», sostiene.