«Las medidas preventivas eran imposibles para los colegios», dice la directora de un centro
SOCIEDAD
Con septiembre, el miedo a un contagio masivo hizo que en los centros se presentase un protocolo de limpieza muy exigente. Luz Dacosta, directora del CEIP Illas Cíes, de Vigo, cree que la Xunta no invirtió tiempo ni dinero en ayudar a los colegios a seguir unos pasos muy complicados: «Nosotros tuvimos un mayor control de la limpieza, pero no pudimos aplicar el protocolo porque sin medios las medidas preventivas eran imposibles para los colegios». Lo mismo cree que su colega del CEIP O Couto, de Ourense, José García Alén, para quien «las medidas fueron un poco exageradas», aunque «como entrenamiento estuvo bien», pero, al igual que Dacosta, reconoce que «eso de lavar las manos de todos los niños al volver del recreo no se hizo».
En la misma línea se expresa Juan José Félez, director del Anxo da Guarda coruñés: «Usamos los geles para lavar las manos, pero por ejemplo nunca tuvimos que aislar a un niño», para añadir que resultaba difícil mantener la higiene en un centro en el que «los niños comparten casi todo el material».
Josefa Piñeiro, responsable del CEIP Soidade, de Lugo, cree que tal vez «las medidas fueron adecuadas, al menos, había que ponerlas por si acaso», aunque reconoce que «fue más el susto que la realidad» y que el comportamiento de los padres fue impecable.