Estructuras mil veces más pequeñas que un pelo, con las que se podrían hacer trajes ignífugos

La Voz

VIGO CIUDAD

La utilización de nanofibras de vidrio bioactivo para la regeneración de huesos es la aplicación más avanzada y prometedora que resulta del trabajo de los investigadores de la Universidade de Vigo, pero no la única.

Los científicos del grupo de Aplicaciones Industriales de los Láseres también tienen previsto emplear la técnica que han desarrollado para fabricar tejidos ignífugos, aunque también se podría utilizar para sistemas de captura de almacenamiento de dióxido de carbono o para la producción de materiales compuestos que requieran refuerzos de nanofibras.

De momento, la estructura que han fabricado con aplicaciones biomédicas tiene un diámetro de cien nanómetros (un nanómetro equivale a la millonésima parte de un milímetro), lo que da idea de su complejidad. O, dicho de otra forma, es mil veces menor que el diámetro de un pelo.

Láser de alta energía

La nueva técnica consiste, básicamente, en la aplicación de un láser de alta energía que funde una pequeña cantidad de material precursor. De esta forma se genera un finísimo filamento que se va alargando y enfriando gracias a un potente chorro de gas. El primer autor de la investigación, Félix Quintero, que ha obtenido una beca europea Marie Curie, destaca la simplicidad del sistema, que «se puede desarrollar en condiciones ambientales», así como su elevada producción y capacidad para controlar fácilmente la composición del material.