Galicia incluirá los tratamientos termales en el sistema de salud

SOCIEDAD

Un estudio del Imserso dice que el termalismo terapéutico permite ahorrar hasta un 40% en medicamentos

14 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Galicia ha dado con decisión sus primeros pasos para incluir las curas termales en el sistema público de salud, como una prestación más a disposición de los médicos para recetar a sus pacientes.

La Consellería de Sanidade confirma su objetivo de «incluir prestaciones hidrológicas en el sistema de salud, creando programas de termalismo terapéutico», una idea que el departamento de Pilar Farjas llevaba ya en su programa electoral y que se habría desarrollado antes si no hubiese irrumpido la epidemia de gripe A.

El pasado 16 de noviembre se acordó poner en marcha el proyecto en una reunión mantenida por Sagrario Rodríguez, directora xeral de Saúde Pública, y representantes de la Asociación Gallega de la Propiedad Balnearia.

El primer paso de la consellería ha sido la «constitución de un grupo de trabajo que precisará las indicaciones de cada agua mineromedicinal gallega». Es decir, se van a tipificar las terapias que se pueden seguir en los balnearios y para qué está indicado en concreto cada uno de ellos.

Esto se completa, según Sanidade, con una «guía de buenas prácticas para uso de los empleados de balnearios y establecimientos de talasoterapia», incluidos también por la Xunta en este proyecto.

Para no pensionistas

Esta iniciativa se orienta a los no pensionistas, pues los mayores de 65 años disfrutan ya de prestaciones de este tipo. La intención ahora es que la terapia termal, prescrita por un especialista, sea una alternativa terapéutica, lo que permitirá, según Sanidade, «reducir el consumo de medicamentos, mejorar la calidad de vida de los pacientes y obtener resultados similares a los conseguidos con otros fármacos, generalmente antiinflamatorios y analgésicos, de un modo más económico y mejor aceptado por la población».

La cuestión económica tiene un alcance notable si se tienen en cuenta los estudios del Imserso, que cifran en un mínimo del 30% el ahorro en medicamentos con la terapia termal, llegando al 40% cuando los fármacos son para el aparato locomotor.

Benigno Amor, gerente de la Asociación Gallega de la Propiedad Balnearia, confirma la reunión con la directora xeral de Saúde Pública y los acuerdos alcanzados, y considera que el año 2010 podría ser «histórico para el termalismo gallego».

«Si Galicia es capaz, como parece, de llevar la cura termal a la sanidad pública, sería pionera en España, porque es algo que no existe en ninguna otra comunidad autónoma», sostiene Benigno Amor.

En otros países sí es habitual este planteamiento. En Portugal, el termalismo es una prestación de la Seguridad Social y casi el 90% de los usuarios de estos tratamientos están afiliados al organismo y se benefician total o parcialmente de sus coberturas. Además, la credibilidad terapéutica del termalismo la afianza la enseñanza de la hidrología médica en los institutos de Hidroclimatología de las universidades de Lisboa, Coímbra y Oporto. En Francia hay un Instituto de Hidrología Central, pero también cátedras en París, Burdeos, Marsella y Clermont-Ferrant, entre otras universidades.