El PP se pregunta si después de los crucifijos se retirarán los belenes

Agencias

SOCIEDAD

Gabilondo reitera que será la ley la que obligue a sacar el símbolo de las escuelas

05 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La proposición no de ley pactada por ERC y el PSOE en el Congreso para retirar los crucifijos de los centros escolares sigue provocando críticas encontradas e interpretaciones muy dispares. Ayer, mientras la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, acusaba a José Luis Rodríguez Zapatero de engañar a la ciudadanía cuando afirma que la retirada de los crucifijos no está en su agenda, el diputado de ERC Joan Tardà comentaba que el presidente le había dado «una alegría» con sus declaraciones, el día anterior, que a su entender confirmaron que la retirada de los crucifijos se resolverá a través de una ley de libertad religiosa y no de los consejos escolares.

En Burgos, De Cospedal dijo que el Congreso aprobó la retirada de los crucifijos en todos los centros educativos «y el presidente del Gobierno nos dice que no está en su agenda». Y añadió que la ley del aborto «tampoco estaba en la agenda» de Zapatero «y sin embargo están modificándola». Además, indicó que «muchos españoles» se plantean si después de la retirada de los crucifijos de los centros docentes «vendrá la supresión de las cabalgatas de reyes o la supresión como festivo del día de Navidad o de los belenes y los nacimientos».

Por su parte, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, no quiso ayer «prejuzgar» qué ocurrirá con los crucifijos en las aulas y remitió a una ley de libertad religiosa, que respetará profundamente la Constitución y se elaborará buscando el máximo consenso posible. El ministro recordó que la proposición aprobada el miércoles en el Congreso insta al Gobierno a promover una ley de libertad religiosa que reconozca el artículo 26 de la Constitución, que establece que España es un Estado aconfesional y que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad. El titular de Educación subrayó que la ley respetará «profundamente el espíritu y la letra de la Constitución» y se elaborará buscando el consenso y el respeto a las creencias religiosas de una sociedad plural y aconfesional. Esta norma, añadió, tendrá el mismo procedimiento que otras, de modo que habrá conversaciones con los grupos parlamentarios.

Los pronunciamientos sobre la polémica se suceden. El ex presidente del Congreso de los Diputados y uno de los padres de la Constitución, Gregorio Peces Barba, consideró ayer que los símbolos religiosos de los centros educativos «no son algo que dañe, pero es algo que sobra objetivamente».