La investigación internacional, con participación gallega, se recoge en «Science»
04 dic 2009 . Actualizado a las 02:48 h.El océano es una gran esponja que actúa como sumidero de dióxido de carbono que impide que el gas se retenga en la atmósfera y evita que se acelere el calentamiento global. Pero los océanos, a medida que absorben CO2, van saturando su capacidad de captación, proceso agravado por la mayor temperatura del agua, por lo que su capacidad de almacenamiento podría agotarse e incluso actuar como fuente emisora de gases de efecto invernadero. La advertencia la lanzó ayer la directora del Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo (CSIC), Aida Fernández, que ha participado, junto a otro investigador del centro, Antonio Padín, en un proyecto internacional que ha permitido desarrollar un nuevo método que permite medir de forma precisa la cantidad de carbono natural y antropogénico -producido por el hombre- que pasa de la atmósfera al océano. La investigación se recoge hoy en la revista científica Science , una de las de mayor impacto.
El método se ha desarrollado con la colaboración de seis barcos comerciales, a los que se dotó con sensores químicos, combinado con datos aportados por satélite de la temperatura superficial marina y con modelos de circulación oceánica. El estudio se hizo en el Atlántico norte, que actúa como sumidero, pero el modelo podría extenderse a otras zonas, incluida la costa gallega. De hecho, Aida Fernández avanzó que se está trabajando en un proyecto para evaluar la situación en aguas próximas a la comunidad.
Hasta ahora, y de acuerdo con los datos históricos, la costa atlántica de la Península actúa como receptor de CO2, pero no siempre, y más en concreto Galicia. «A escala estacional, muchas otras zonas como la costa gallega o el golfo de Vizcaya, en verano pueden ser emisores de CO2», advierte Fernández.