La obesidad infantil adelanta la aparición de infartos a los 30 años

SOCIEDAD

Los pediatras también empiezan a diagnosticar situaciones de sobrepeso en niños de tan solo un año

28 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un niño obeso acabará siendo muy probablemente un adulto obeso. Solo que, si esto ocurre, no habrá que esperar a que el chico llegue a la mediana edad para sufrir las consecuencias de la acumulación de grasa: hipertensión alta o diabetes tipo II son enfermedades propias de adultos que hasta hace no mucho nunca se habían visto en la infancia, pero que ahora se diagnostican cada vez más en menores ligadas a la obesidad. ¿El resultado? Que las patologías cardiovasculares se adelantan en la edad adulta hasta el punto de que es muy probable que una persona que de niño fue obesa acabe teniendo un infarto a los 30 o 40 años.

«La obesidad no solo va a incrementar la mortalidad, sino también la morbilidad (más enfermos), porque ahora a los 30 años aparecerá gente con un infarto o un problema renal», constata Empar Lurbe, jefa del servicio de Pediatría del Hospital General de Valencia e integrante de la unidad de referencia en riesgos cardiovasculares en niños ligados a la obesidad. Tanto Lurbe como los demás expertos reunidos en A Toxa en el simposio Nuevas fronteras en obesidad y nutrición , organizado por el Centro de Investigación Biomédica sobre Obesidad y Nutrición, coincidieron en destacar que la obesidad es una enfermedad y que, como tal, hay que centrar los esfuerzos en la prevención ya desde la infancia.

Pero la realidad es otra. «Estamos reproduciendo el modelo de Estados Unidos, hacemos exactamente lo mismo, y casos de obesidad mórbida en niños que antes veíamos en Estados Unidos y que pensábamos que aquí no iban a ocurrir, pues los estamos viendo ahora en España», alerta Jesús Argente, catedrático de Pediatría en la Universidad Autónoma de Madrid y jefe de Pediatría en el hospital infantil universitario Niño Jesús.

Un cuerpo de grasa

Un ejemplo de sus palabras es el caso del niño de Ourense al que la Xunta quiere retirar la potestad a sus padres de forma temporal, ya que llegó a pesar 83 kilos con 5 años. Y tampoco es el único. La presidenta de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad, Gema Frühbeck, advirtió que cada vez están apareciendo en España más niños con obesidad mórbida que presentan un índice de masa corporal entre el 40 y el 45, y de niñas con un índice por encima del 50. «Más de la mitad de su cuerpo es grasa», destaca Frühbeck. O, dicho de otro modo, en España surgen casos de niños que pesan lo mismo que adultos, y que debido a su obesidad se ven obligados a someterse a una reducción de estómago.

El problema no es ya solo que los pequeños sean obesos, sino que cada vez lo son más y a edades más tempranas. «Nos estamos encontrando casos de niños obesos en el primer año de vida», explica la pediatra Rosaura Leis, quien advierte de la necesidad de intervenir ya en niños de 2 a 5 años para someterlos a control y evitar el exceso de peso.