Galicia, nuevamente la comunidad más insolidaria

La Voz

SOCIEDAD

Frente a los 32.000 millones de euros que se necesitan cada año para la agricultura y que no se invierten, los Estados emplean 70.000 millones en la compra de armas, o, como se ha visto con esta crisis económica, se saca dinero contante y sonante de un día para otro.

Es la falta de voluntad política en última instancia lo que hace que siga habiendo hambre en el mundo. Esta desidia no es cosa solo de los grandes Estados, llega a todos los rincones, incluso a la Xunta de Galicia. «No ano 2009 -dicen desde la coordinadora de oenegés de Galicia- asistimos con grande preocupación e incomodo a unha redución significativa dos orzamentos destinados á cooperación ao desenvolvemento».

La reducción en términos absolutos, explica el colectivo que dirige Xosé María Torres, es de 1,4 millones de euros, es decir, un 10% menos que el año anterior, o un 0,4% del PIB (frente al recomendado 0,7).

Torres recalca que esto no es nuevo: «Galicia é dende hai anos a comunidade máis insolidaria de toda España co desenvolvemento, e enriba agora redúcese un 10% a aportación». Según la coordinadora de oenegés, «o esforzo inversor da Xunta por habitante, de 3,7 euros, só esta por diante da comunidade de Murcia». Todo eso, recuerda Torres, «aínda que o PP prometeu na campaña electoral multiplicar por catro a axuda».

Claro que advierte que este problema de las promesas incumplidas no se limita a Galicia: «No 2000 o mundo comprometeuse a reducir un 50% a fame no mundo en 15 anos; levamos 10 deses 15 e temos un 25% máis».