Por el proyecto de los científicos gallegos ya se ha interesado una empresa de fuera de Galicia que también se ha mostrado dispuesta a estudiar el desarrollo del material. De igual modo, el Centro Tecnológico del País Vasco, Nanogune, ha realizado al grupo de Santiago una oferta de colaboración.
Los investigadores, sin embargo, no han patentado su método, ya que no podían hacerlo si querían que la investigación viese la luz en una publicación científica de prestigio mundial, como es el caso de Nature Materials , probablemente la de mayor impacto en su área. Y ello pese a que sus aplicaciones son prácticamente infinitas en la industria dedicada a los instrumentos de corte, torneado y perforación, así como en el recubrimiento de materiales sometidos a una gran fricción.
El nitruro de cromo también puede ser muy útil para recubrir piezas sometidas a mucho desgaste, desde las turbinas de un avión al motor de los coches, con lo que ofrece nuevas expectativas en la industria aeronáutica y automovilística. En la actualidad, la industria del sector utiliza para estos procedimientos nitruro de titanio, menos duro y resistente que el de cromo.
Otra utilidad, aunque pendiente de desarrollo, sería el perfeccionamiento de sistemas termoeléctricos que permitan una mejor conversión del calor (energía térmica) en electricidad, en lo que también se encuentra trabajando el grupo.