Existe la posibilidad de que el problema aparezca también en otros países

La Voz

SOCIEDAD

Mientras Australia lame sus heridas por el error que de la noche a la mañana ha convertido todo su albariño en savagnin blanc, productores de otros países observan con recelo lo ocurrido en Oceanía, pues muchos de ellos no tienen el control absoluto sobre lo que han plantado en sus terrenos.

La falsa cepa de albariño estuvo en El Encín entre 1951 y 1990, y en ese tiempo fue enviada a varios países que la solicitaron para su estudio, como Francia, Portugal o la propia Australia.

«No conocemos la distribución posterior de esa cepa, pero cualquiera que la haya plantado como albariño tendrá en realidad savagnin blanc, de manera que sí es posible que se haya cultivado en otros sitios, aunque no hay constancia», confirma María del Carmen Martínez, de la Misión Biológica de Galicia, del CSIC.

El éxito de la variedad en los últimos años ha llevado el albariño a todos los rincones del mundo, desde Argentina hasta Nueva Zelanda, Uruguay o Estados Unidos, y el problema es que los viticultores, que la importan de Europa, no la conocen y, por tanto, tampoco la diferencian de otros varietales.