Los trillizos idénticos de Málaga son un caso entre 16 millones

Ana Carolina Moreno

SOCIEDAD

Jesús, Diego y José nacieron ayer por cesárea en Málaga tras 33 semanas y dos días de gestación

02 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Jesús se presentó al mundo a las 10.33 horas de la mañana de ayer y sus compañeros de placenta Diego y José le siguieron a las 10.35 y a las 10.37, respectivamente. Los trillizos idénticos nacidos en el Hospital Materno Infantil de Málaga son hijos de Rocío, de 30 años, y José Miguel Alarcón, de 31, que desde el primer mes de embarazo ya han cambiado su vida para recibir a los tres niños en casa.

Tuvieron menos de 30 semanas para mudar de casa y cambiar el coche, después de que descubrieran que su familia duplicaría de tamaño. La pareja malagueña tiene otro hijo, de dos años, y ahora vive en una casa mayor y más cerca de los abuelos, que ayudarán a cuidar a los cuatro niños. «Es mejor no hacer cuentas», declaró el padre durante una rueda de prensa en el hospital, tras ver a sus hijos por primera vez, ya que no pudo estar en la cesárea.

La gestación es conocida científicamente como «monocorial triamniótica». Los tres fetos proceden de solo un óvulo, que se dividió una vez y, después, uno de ellos se dividió otra vez. Por eso, los hermanos son considerados trillizos monocigóticos (que proceden de un único ovocito y espermatozoide). Pero cada embrión se desarrolló dentro de su propia bolsa amniótica, y las tres estuvieron conectadas, cada una con un cordón umbilical distinto, a una misma placenta.

La carga genética de los tres es exactamente igual, pero, al contrario de lo que se piensa, los tres niños no tienen la misma huella dactilar. Este fenómeno no se produce porque, pese a que el ADN de los tres sea igual, las características y el patrón de las crestas capilares, líneas encontradas en los dedos de las manos y de los pies, son definidas principalmente por factores del ambiente, como la posición del bebé en la placenta y la presión del líquido amniótico. De hecho, es imposible que dos personas tengan huellas completamente idénticas.

El embarazo de Rocío y José Miguel llamó la atención de los médicos por variados motivos: una gestación en la cual tres fetos comparten la misma placenta, aunque se desarrollan en su propia bolsa amniótica, ya es por sí mismo un fenómeno raro. Añadido a los hechos de que los embriones proceden del mismo óvulo y de que la pareja no ha recurrido a ningún tratamiento de fertilización, el caso de la familia malagueña se traduce en una probabilidad de uno en 16 millones.