El obispo de Bilbao inspeccionará los centros europeos de la orden de los Legionarios de Cristo
SOCIEDAD
El 15 de julio comenzará la inspección ordenada por Benedicto XVI a los Legionarios de Cristo, la congregación fundada por el fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel, investigado por abusos sexuales contra seminaristas y del que recientemente se supo que tuvo una hija con una amante. El comienzo de las inspecciones en los centros de la Legión de Cristo fue comunicado a su superior, el mexicano Álvaro Corcuera, por el secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone.
Las inspecciones las realizarán cinco prelados: Ricardo Watty Urquidi, de Tepic (México); Ricardo Blázquez Pérez, de Bilbao (España); Ricardo Ezzati Andrello, de Concepción (Chile); Charles Joseph Chaput, de Denver (EE.?UU.), y Giuseppe Versaldi, obispo de Alessandria (Italia). Watty Urquidi se encargará de inspeccionar los centros de México y Centroamérica; Chaput, de los de Estados Unidos y Canadá; Versaldi, de los de Italia, Israel, Corea y Filipinas; Ezzati Andrello, de los de Sudamérica, y Ricardo Blázquez Pérez, de los de Europa, con la excepción de Italia.
Los «visitadores», como se conoce en el argot vaticano a los inspectores, desarrollarán su labor según el calendario y programa que establecerá cada uno de ellos. Al concluir, entregarán un informe a la Santa Sede, «que emanará las oportunas disposiciones para la congregación».
«Ayuda del Santo Padre»
Álvaro Corcuera ha transmitido ya a todos los miembros de la congregación la información y los ha invitado a que «agradezcan» a Dios y a la Iglesia «esta ayuda que ofrece el Santo Padre» y a que acojan a los prelados inspectores «en todas y cada una de nuestras comunidades con sincera caridad y fe».
La inspección de la Legión de Cristo, «visita apostólica» en el argot religioso, fue ordenada por Benedicto XVI el pasado mes de marzo y fue notificada a Corcuera por el cardenal Bertone, quien en una misiva le comunicó que la realizaría «un equipo de prelados» en todas las instituciones de la congregación. Bertone precisó que la inspección es «de fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras».