El 40% de los profesores se quejan de que sus alumnos son conflictivos

Juan Oliver

SOCIEDAD

Tres de cada cuatro docentes aseguran que no tienen incentivos para mejorar la calidad de la enseñanza

17 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El 40% de los profesores españoles de primer ciclo de enseñanza secundaria aseguran que la intimidación y el abuso verbal de unos estudiantes sobre otros impiden el normal desarrollo de su actividad. Así lo asegura un informe de la Dirección de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que sitúa a los alumnos españoles entre los más conflictivos de la treintena de países que se han analizado.

Según la Investigación internacional sobre enseñanza y aprendizaje de la OCDE (Talis, en su acrónimo en inglés), realizada durante el curso pasado a 90.000 docentes de colegios e institutos de cuatro continentes, un 27,4% los profesores españoles también considera un problema la intimidación de los alumnos hacia los propios maestros o el personal no docente. Un 23% apunta hacia el maltrato físico que sufren los escolares por parte de sus compañeros, y un 20% cita el uso o la posesión de alcohol y drogas entre los jóvenes como dificultad añadida para cumplir con su tarea.

México e Islandia

El informe, presentado ayer en Bruselas, desvela que los peores alumnos están en México, donde alrededor de un 60% de los profesores denuncia que la violencia física y verbal de los chicos trastorna sus clases. Y los mejores en Islandia, donde apenas uno de cada diez confiesa que esos episodios influyen negativamente en su actividad.

En España, el resultado del mal comportamiento del alumnado es que los maestros deben dedicar gran parte de su tiempo a mantener el orden en las aulas: alrededor de un 30%, si se suman también las tareas administrativas. La versión que los enseñantes dan en la encuesta Talis es que se ven desmotivados por la rebeldía de sus alumnos, pero también por la escasez de alicientes y estímulos para mejorar su labor. «Tres de cada cuatro profesores creen que les faltan incentivos para mejorar la calidad de su enseñanza», dice el estudio sobre la media de los treinta países, que corresponde a la posición española.