El presidente de la Sociedad Gallega de Patología Digestiva, el cirujano Manuel Bustamante, explicó sobre el aviso de los especialistas ante el balón gástrico que no buscan polémicas con los centros de estética que anuncian estos procedimientos: «Solo queremos informar a la sociedad porque da la sensación de que [el balón intragástrico] no es nada, pero es una técnica a debate», ya que no todos los médicos lo recomiendan porque no está claro su balance riesgo-beneficios. Bustamante recuerda que «esta técnica tiene unas indicaciones determinadas», pero sobre todo hay que tener en cuenta que «la pérdida de peso es transitoria y no definitiva». Apunta, por ejemplo, que es una medida que puede resultar útil ante un hecho puntual, como la necesidad de que una persona con obesidad se someta a una operación.
El peso se recupera
La idea de que el balón intragástrico es un procedimiento muy sencillo que no ocasiona apenas molestias y que tiene un resultado estético inmediato, un sistema perfecto para afrontar el verano con una talla menos es, para los especialistas, una frivolidad.
Según el seguimiento que hizo la Xunta de los estudios sobre el balón, la media era recuperar algunos kilos al año de ser extraído el dispositivo. Y en cuanto al desinflado, era la complicación seria más habitual y en algunos casos conllevaba su expulsión con el vómito o, más frecuentemente, con las heces.